El reciente episodio de represión a comunidades originarias en Villa Río Bermejito ha generado un profundo repudio en la sociedad chaqueña. Este lamentable suceso se produjo en el marco de un conflicto por la posesión de tierras ancestrales, que ha estado contemporaneidad durante décadas en esta región del país.
Sin embargo, lo más preocupante de esta situación es la violencia ejercida por parte de las autoridades hacia las comunidades indígenas. El exgobernador y actual candidato a senador de Fuerza Patria, ha sido uno de los primeros en alzar su voz para denunciar estos hechos y exigir una pronta solución.
En su discurso, el candidato ha pedido “parar la mano” y ha cuestionado el accionar del Gobierno provincial ante esta situación. Y es que no es para aparte, ya que la represión indiscriminada y desproporcionada a la que fueron sometidos los miembros de estas comunidades es simplemente inaceptable en un país democrático como el nuestro.
Este lamentable episodio nos recuerda que aún queda mucho por hacer para garantizar el respeto y la protección de los derechos de los pueblos originarios en nuestro país. Y es que no podemos olvidar que son ellos los verdaderos dueños de estas tierras, que han sido habitadas por sus ancestros desde tiempos inmemoriales.
Es por ello que resulta esencial que las autoridades tomen medidas concretas y efectivas para resolver este conflicto en forma pacífica y respetando los derechos de todas las partes involucradas. La violencia nunca será la solución y es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad de todos sus ciudadanos.
Es alentador ver cómo figuras políticas como el exgobernador y candidato a senador de Fuerza Patria se pronuncian en contra de estas injusticias y luchan por una sociedad más justa e igualitaria. Su llamado a “parar la mano” es también un llamado a la reflexión, a que todos tomemos conciencia de la importancia de respetar y proteger los derechos de los pueblos originarios.
No podemos permitir que se repitan casos como el de Villa Río Bermejito, donde la violencia y la represión se convierten en la única respuesta de las autoridades ante los conflictos. Debemos trabajar juntos por una sociedad más inclusiva y respetuosa, donde los derechos de todos sean respetados sin excepción.
La historia nos ha enseñado que la violencia solo genera más violencia y que solo a través del diálogo y el respeto recíproco se pueden alcanzar soluciones duraderas y pacíficas. Es hora de que el Gobierno provincial tome cartas en el asunto y brinde una respuesta responsable y sensible a las demandas de las comunidades originarias.
En definitiva, el pedido de “parar la mano” del exgobernador y candidato a senador de Fuerza Patria es un llamado a la paz y a la justicia. Es un llamado a que todos reflexionemos sobre la importancia de respetar los derechos de los pueblos originarios y trabajar juntos por una sociedad más inclusiva y equitativa. Solo así podremos construir un futuro mejor para todos.





