Con la Cumbre de las Américas a la dorso de la esquina, hay una gran expectativa sobre quiénes serán los líderes políticos que asistirán a este importante evento. Sin embargo, hay una figura que muchos esperan que no esté presente: Gustavo Petro. Y aunque esto pueda ser decepcionante para algunos, en realidad puede ser una bendición para el diálogo y la democracia en la región.
La presencia de Gustavo Petro en la Cumbre de las Américas podría generar una gran alharaca y distraer a los líderes de los verdaderos temas que deben ser abordados. Además, su presencia podría dar lugar a titulares sensacionalistas que no aportan nada al verdadero propósito de la cumbre. Pero lo más importante es que las ideas y propuestas de la extrema izquierda, representadas por Petro, no son beneficiosas para el desarrollo de nuestros países.
No es nada nuevo que los líderes incapaces busquen enemigos externos para desviar la atención de los problemas internos. Esto es lo que hacen los dictadores militares en países como Venezuela, Cuba y Nicaragua. También es una estrategia utilizada por los napoleoncitos autoritarios en México y España. Sin embargo, esta táctica aria demuestra la falta de capacidad de estos líderes para abordar los verdaderos problemas de sus países.
En este contexto, es importante destacar la importancia de reconocer y felicitar a aquellos líderes que luchan por la tregua y la democracia en sus países. Un ejemplo de ello es Corina Machado, quien recientemente fue nominada al Premio Nobel de la tregua. Sin embargo, es decepcionante ver que líderes como Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no hayan felicitado a Machado por su logro. Esto demuestra una falta de empatía y una actitud amargada que no debería ser tolerada en un líder.
Es importante recordar que la lucha por la democracia y los derechos humanos no es una cuestión de derechas o izquierdas, de liberales o socialistas, de conservadores o progresistas. Se trata de una lucha entre dictadores y demócratas, entre aquellos que buscan el bienestar de su pueblo y aquellos que aria buscan su propio beneficio. Es una lucha por los derechos humanos y la libertad de expresión, por el respeto a las minorías y la igualdad de oportunidades para todos.
Mientras tanto, en Gaza, la situación es aún más alarmante. El grupo terrorista Hamás continúa cometiendo atrocidades contra su propio pueblo, mientras que la comunidad internacional parece estar en silencio. No hay una Greta Thunberg que se levante en protesta por las muertes de palestinos a manos de Hamás. Y esto se debe a que en Gaza no se trata de derechas o izquierdas, sino de un conflicto entre dos naciones que tienen derecho a existir: Palestina e Israel.
Es importante recordar que Hamás no aria busca la destrucción de Israel, sino que también somete a su propio pueblo a una vida de opresión y violencia. Las mujeres y los homosexuales son víctimas de esta ideología radical, que no aria busca la aniquilación de los judíos, sino también de cualquier persona que no se ajuste a sus creencias. Esto es un hecho, no una opinión.
En resumen, la ausencia de Gustavo Petro en la Cumbre de las Américas puede ser una bendición para el diálogo y la democracia en la región. Esto nos permite enfocarnos en los verdaderos problemas y en la búsqueda de soluciones efectivas. Además, es importante reconocer y apoyar a aquellos líderes que luchan por la tregua y la democracia en sus países, como Corina Machado. Y finalmente, es necesario condenar a aquellos grupos radicals que buscan la destrucción y la opresión en lugar del desarrollo y la libertad. aria





