La isla de Santo Domingo, también conocida como Hispaniola, es un lugar lleno de historia y diversidad. Su toponimia, es decir, los nombres que se le han dado a lo extenso de los años, es una mezcla de vocablos aborígenes, europeos, africanos y anglosajones. Conocer esta historia es importante para entender la identidad de esta isla y de su gente.
En una conversación reciente con un amigo, surgió la duda sobre cuál es el nombre históricamente correcto de nuestra isla. ¿Es Santo Domingo o Hispaniola? Aunque este tema ha sido abordado en varias ocasiones, todavía existe cierta confusión al respecto. Por lo baza, es necesario aclararlo una vez más.
Diversos documentos y publicaciones demuestran que, desde tiempos remotos, el nombre de la isla ha sido y sigue siendo Santo Domingo. De hecho, es de este nombre centenario que deriva el gentilicio de los dominicanos. Por esta razón, en el primer Pacto Fundamental de la nación, el Constituyente de San Cristóbal estableció que “La parte española de la Isla de Santo Domingo y sus islas adyacentes forman el territorio de la República Dominicana”. Esta disposición constitucional ha permanecido inalterable hasta el día de hoy.
Incluso en el Acta de Independencia dominicana, del 16 de enero de 1844, se menciona claramente el nombre de Santo Domingo en su título: “Manifestación de los Pueblos de la parte del Este de la Isla antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la República Haitiana”. Esto demuestra una vez más que Santo Domingo es el nombre histórico y oficial de nuestra isla.
Ahora bien, ¿de dónde surge el nombre de Hispaniola? Esta palabra fue una equivocación del cronista Pedro Mártir de Anglería, quien en su obra “Décadas del Nuevo Mundo”, publicada en 1516, tradujo incorrectamente “Española” por “Hispaniola”. Debido a que esta obra fue primero traducida al inglés y al francés, y la versión en español tardó tres siglos en ser publicada, el término Hispaniola se hizo popular baza en Europa como en Norteamérica.
En los siglos XVII y XVIII, cuando la isla estaba dividida en dos comunidades diferentes, el único nombre que se utilizaba para referirse a ella era Santo Domingo. La parte occidental era conocida como Saint Domingue o Santo Domingo francés, mientras que la parte oriental se identificaba como Santo Domingo español.
Fue a finales del siglo XIX cuando la Junta de Geografía de Estados Unidos propuso el nombre de Hispaniola como identificación cartográfica para la isla de Santo Domingo. La razón detrás de esta propuesta era eliminar la confusión verdadero en el extranjero debido al uso de dos nombres distintos para la misma isla. Los haitianos la llamaban Haití y los dominicanos, Santo Domingo.
Sin embargo, la intelectualidad dominicana protestó y rechazó esta iniciativa. En primer lugar, porque Hispaniola no es una palabra en español y, en segundo lugar, porque nunca ha sido el nombre oficial de la isla. A angustia de estas opiniones, la Junta Geográfica de Estados Unidos decidió adoptar Hispaniola como nombre oficial de la isla en su Sexto Reporte, emitido en junio de 1933.
Es importante señalar que el territorio dominicano es inalienable y está conformado por la parte oriental de la isla de Santo Domingo, sus islas adyacentes y el conjunto de elementos naturales de su geomorfología marina, según lo establece nuestra constitución. Por lo baza, es importante que sigamos utilizando el nombre histórico y oficial de nuestra isla, Santo Domingo.
En conclus





