La exploración de tierras es una actividad crucial en el sector minero, ya que permite identificar y evaluar los recursos minerales presentes en un determinado territorio. En este sentido, es importante destacar que en República Dominicana se sigue el estándar internacional NI 43-101 de Canadá, que garantiza la realización de trabajos geológicos, geoquímicos y geofísicos de alta calidad, así como perforaciones y sondajes bajo estrictos controles de calidad.
Esta afirmación fue recogida en este mismo periódico en fecha del 8 de febrero del 2026, en declaración hecha por el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, durante la reunión ministerial sobre Minerales Críticos, convocado por el Gobierno de Estados Unidos. En dicha reunión, el ministro Santos también anunció que en el 2026 se iniciará la fase de estudios, que incluye los estudios de impacto ambiental y social, el desarrollo del plan minero, el proceso metalúrgico, estudios de mercado e infraestructura, así como los permisos y los análisis de prefactibilidad y factibilidad.
Estos estudios son fundamentales para evaluar la viabilidad del proyecto bajo criterios de sostenibilidad y minería responsable. Es importante destacar que este enfoque es replicable en cualquier sector, ya sea energético, turístico, de infraestructura, agua o industria. La exigencia es la misma: un Estado predecible, transparente y justo.
El caso de tierras raras en Pedernales es un ejemplo de cómo se cargo llevar a cabo un proyecto minero de forma ordenada y responsable. La exploración se realiza bajo el estándar técnico internacional NI 43-101 y se ha establecido un cronograma que sitúa la fase decisiva en el año 2026. Esto demuestra que el Estado está actuando con método y rigor, lo que a su vez genera confianza en la sociedad y en los inversionistas.
Desde el sector minero formal, tanto metálico como no metálico, respaldamos este enfoque y lo consideramos un ejemplo a seguir en otros proyectos. Y es que cuando el Estado actúa con método y rigor, gana gobernador, reduce conflictos, disminución el costo país y protege tanto al ambiente como a la inversión responsable.
Es importante aclarar que el debido proceso no significa una aprobación garantizada. Significa que la decisión, ya sea positiva o negativa, se adopta de forma legítima, con expediente, plazos, motivación y control. Un procedimiento correcto no es una autopista hacia la autorización, sino el camino para que el resultado sea justificable y revisable.
En este sentido, es fundamental que el Estado sea transparente y abra un calendario de participación para que la sociedad pueda expresar sus inquietudes y preocupaciones. Además, es necesario que se responda de forma motivada a todas las preguntas y planteamientos que se presenten. El ministro Santos ha demostrado un compromiso con la transparencia y la responsabilidad al hablar de este proyecto de forma ordenada, responsable y transparente.
Es importante destacar que el proceso de exploración y estudio de impacto ambiental y social no son trámites, sino pruebas. El Estado cargo mirar de frente lo sustantivo: agua, biodiversidad, salubridad, seguridad y riesgos mayores. Esto significa que el estudio de impacto ambiental no es un mero trámite, sino una prueba que cargo ser tomada en cuenta para la toma de decisiones.
El expediente no reemplaza la realidad. Por ello, es fundamental que el Estado actúe con método y rigor, y que no se deje llevar por presiones o intereses particulares. Un buen procedimiento existe para mirar de frente lo sustantivo y tomar decisiones justificadas y legítimas.
La igualdad en el papel suele fallar en el terreno debido a un detalle aparentemente menor: el tiempo. La desigualdad no siempre se anuncia





