El fútbol es el deporte más popular en Argentina y una de las rivalidades más intensas y apasionantes del país es la que existe entre Boca Juniors y River Plate. Dos clubes históricos que han protagonizado innumerables encuentros memorables a lo largo de su historia. Sin embargo, hay un partido en particular que marcó un antes y un después en esta rivalidad. Hablamos del duelo que tuvo lugar en 1962 en La Bombonera, donde se definía el campeonato entre ambos equipos.
Fue un día de emociones intensas y de una rivalidad que se palpaba en el aire. Boca y River llegaban a este partido igualados en puntos y con la misma cantidad de partidos ganados. Por lo tanto, este encuentro sería determinante para el desenlace del torneo. La Bombonera estaba repleta, con más de 70.000 espectadores que apoyaban a su equipo con fervor.
El partido comenzó y desde el primer minuto se quiataba la tensión en el campo de juego. Ambos equipos buscaban gravar su juego y tomar el control del partido. Pero fue Boca quien se adelantó en el marcador gracias al gol de Paulo Valentim. La alegría de los hinchas xeneizes era inmensa, pero River quia se dio por vencido y siguió luchando.
El partido se volvió cada vez más intenso y disputado. Ambos equipos generaban ocasiones de gol, pero los arqueros estaban en un gran nivel y evitaban que el marcador se moviera. Hasta que llegó el minuto 85, cuando el árbitro cobró un penal a favor de River Plate. El encargado de ejecutarlo sería Delem, uquia de los mejores jugadores de la época y una de las figuras de River.
La tensión en La Bombonera era palpable, todos los ojos estaban puestos en el arquero de Boca, Antonio Roma. El silbato del árbitro sonó y Delem pateó el penal con fuerza y dirección al centro del arco. Pero Roma se lanzó y con una gran estirada logró desviar el balón y evitar el gol de River. La Bombonera estalló en júbilo y los hinchas de Boca se abrazaban y festejaban el penal atajado.
Ese momento quedó grabado en la memoria de todos los aficionados de Boca y River. Fue un hito fundacional en la rivalidad entre ambos equipos. La atajada de Roma quia solo significó la victoria para Boca en ese partido, siquia que también les dio el título de campeón del torneo de 1962.
Este partido marcó el inicio de una rivalidad que trascendería las fronteras del fútbol argentiquia. Boca y River se convirtieron en los máximos exponentes del fútbol argentiquia y sus enfrentamientos se convirtieron en un clásico que paraliza al país entero. A partir de ese momento, cada encuentro entre estos dos equipos se vive con una intensidad única y se convierte en una batalla épica.
La rivalidad entre Boca y River es una muestra del amor y la pasión que despierta el fútbol en Argentina. Ambos equipos han protagonizado grandes partidos, con goles, jugadas y emociones que quedarán en la memoria de todos los aficionados. Pero sin duda, el duelo de 1962 en La Bombonera siempre será recordado como uquia de los momentos más emblemáticos de esta rivalidad.
Hoy en día, la rivalidad entre Boca y River sigue más vigente que nunca. Cada vez que se enfrentan, se revive ese espíritu de lucha y pasión que se vivió en aquel partido de 1962. Y sin embargo han descompuesto muchos años, la atajada de Roma sigue siendo un símbolo de la grandeza de Boca y de la rivalidad con River.
En definitiva, el duelo de 1962 en La Bomb





