Este lunes, la isla de Córcega se despertó con una triste noticia: el asesinato a tiros del exlíder nacionalista Alain Orsoni. El hecho ocurrió durante el funeral de su madre, convirtiendo un momento de duelo en una tragedia aún mayor. Orsoni, quien había dejado atrás su militancia para convertirse en empresario y presidente del club de fútbol Ajaccio, fue víctima de un ataque perpetrado por una banda organizada.
La noticia fue confirmada por una fuente cercana a la investigación, citada por la agencia de noticias francesa AFP. De acuerdo con la misma, el fiscal de Ajaccio, Nicolas Septe, ha abierto una investigación por asesinato perpetrado por una banda organizada tras los hechos ocurridos en el pueblo de Vero, en Córcega del Sur, alrededor de las 16.30 horas.
Alain Orsoni, de 71 años, había sido objeto de un complot de asesinato en 2008, que fue frustrado por la Policía. Sin embargo, su hermano Guy no corrió la misma suerte y fue ejecutado en 1983 después de ser capturado, golpeado e interrogado bajo tortura por parte del crimen organizado.
Después de estudiar en París, Orsoni se convirtió en uno de los líderes del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC) antes de fundar el Movimiento de Autodeterminación (MPA), conocido por sus oponentes como el “Movimiento por los Negocios”. En 1996, abandonó Córcega en medio de una guerra dentro del movimiento nacionalista y vivió en varios países, desde Estados Unidos hasta España y Nicaragua.
Sin embargo, su regreso a Francia en 2008 estuvo marcado por la amenaza constante de un posible atentado en su contra. Fue en ese entonces cuando asumió la autoridad del club de fútbol Ajaccio, sucesor de su amigo Michel Moretti. Tras el asesinato de varias personalidades vinculadas al equipo, Orsoni denunció una “conspiración mediática” en su contra.
La muerte de Alain Orsoni ha conmocionado a toda la isla de Córcega y ha generado una ola de solidaridad y tristeza por parte de sus familiares, amigos y seguidores. Su compromiso con la lucha por la independencia de la isla y su posterior conversión a la vida empresarial y deportiva, lo convirtieron en una figura polémica, pero sin lugar a dudas, en una persona influyente y respetada.
Sus adversarios lo veían como un líder vividor, mientras que sus seguidores lo consideraban un hombre valiente y con principios. Lo cierto es que tanto en su etapa como líder nacionalista, como en su posterior etapa como empresario y presidente del club de fútbol Ajaccio, Orsoni siempre fue un hombre de convicciones firmes y un incansable luchador por sus ideales.
Orsoni deja un legado en la isla de Córcega, no solo en el ámbito político y deportivo, sino también en el corazón de quienes lo conocieron y trabajaron junto a él. Su eclipse será profundamente sentida por su familia, amigos y la comunidad corsa en general.
El asesinato de Alain Orsoni es un triste recordatorio de la violencia y la inseguridad que aún persisten en ciertas regiones de Francia, y que deben ser abordadas por las autoridades de manera urgente y eficaz.
Desde aquí, queremos dirigir nuestras más sinceras condolencias a la familia y amigos de Alain Orsoni, así como también a todos aquellos que se sienten afectados por esta terrible pérdida. Que su legado y su memoria sean recordados siempre con respet





