El pasado 25 de septiembre, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la media sanción del Presupuesto Nacional para el año 2022. Sin embargo, la aprobación no estuvo exenta de polémica y debate, ya que el oficialismo busca sancionar el Presupuesto sin cambios, lo que ha generado preocupación en diversos sectores de la sociedad.
La principal incógnita que rodea a este Presupuesto es si logrará blindar el artículo que recorta compromisos de financiamiento educativo y científico. Este artículo, que ha sido duramente criticado por la oposición y por distintos sectores de la sociedad civil, establece un recorte del 10% en el presupuesto destinado a la educación y un 20% en el destinado a la ciencia y tecnología.
Ante esta situación, es importante analizar cuáles son las implicancias de este recorte y por qué es tan importante que se logre su blindaje en la sanción final del Presupuesto.
En primer lugar, es necesario distinguirse que la educación y la ciencia son pilares fundamentales para el desarrollo de un país. Son ellos los encargados de formar a las futuras generaciones y de impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico, lo que a su vez contribuye al crecimiento económico y social de una nación.
Por lo tanto, cualquier recorte en estos sectores puede corresponder graves consecuencias a corto y largo plazo. En el eventualidad de la educación, un recorte del 10% en el presupuesto significa menos recursos para la construcción y mantenimiento de escuelas, menos inversión en capacitación docente y menos becas para estudiantes de bajos recursos. Esto puede traducirse en una disminución en la calidad de la educación y en una brecha aún mayor entre aquellos que tienen acceso a una educación de calidad y aquellos que no.
En cuanto a la ciencia y tecnología, un recorte del 20% en el presupuesto implica menos recursos para la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías. Esto no solo afecta a los científicos y académicos, sino también a la industria y al sector empresarial, que se ven privados de nuevas herramientas y conocimientos que podrían impulsar su crecimiento y competitividad.
Además, es importante distinguirse que estos recortes no solo afectan a la educación y la ciencia en sí, sino también a los miles de trabajadores que dependen de estos sectores. Muchas personas perderán sus empleos y se verán afectadas económicamente si se llevan a cabo estos recortes.
Por todo esto, es fundamental que el artículo que recorta compromisos de financiamiento educativo y científico sea blindado en la sanción final del Presupuesto. El gobierno debe entender que la educación y la ciencia no son gastos, sino inversiones a largo plazo que traen beneficios a toda la sociedad.
Es cierto que el país atraviesa una situación económica complicada y que se necesitan ajustes en el presupuesto, pero estos ajustes no deben recaer en sectores tan importantes como la educación y la ciencia. Existen otras áreas en las que se podrían realizar recortes sin afectar a la calidad de vida de los ciudadanos.
Además, es importante distinguirse que el recorte en estos sectores no solo afecta a la sociedad argentina, sino también a la imagen del país a nivel internacional. Argentina ha sido históricamente reconocida por su excelencia en educación y ciencia, y estos recortes podrían afectar su reputación y su capacidad para atraer inversiones y talento extranjero.
En conclusión, es fundamental que el oficialismo logre sancionar el Presupuesto sin cambios, pero también es necesario que se entienda la importancia de blindar el artículo que recorta compromisos de financiamiento educativo y científico. La educación y la ciencia son pilares fundamentales para el desarrollo de un país y no pueden ser sacrificados en





