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El pueblo hondureño ha hablado y ha elegido a su nuevo presidente: Nasry ‘Tito’ Asfura. Conocido como ‘Papi a la orden’ por su trato directo y su discurso centrado en el trabajo, Asfura se ha convertido en el virtual presidente electo de Honduras, tras una trayectoria marcada por dos intentos fallidos y el respaldo público del presidente de EE.UU., Donald Trump, a su candidatura.
Este miércoles, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha declarado oficialmente a Asfura como el ganador de las elecciones presidenciales con el 40,26% de los votos. El candidato del opositor Partido Nacional, Salvador Nasralla, quedó en segundo lugar por un estrecho margen, con el 39,54% de los sufragios, mientras que la postulante del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, se ubicó en la tercera posición.
La victoria de Asfura pone fin a tres períodos consecutivos del Partido Nacional en el poder, entre 2010 y 2022, los últimos ocho bajo el mandato de Juan Orlando Hernández. Tras su derrota en las elecciones generales de 2021, Asfura acudió personalmente a felicitar a la hoy gobernante saliente Xiomara Castro como presidenta electa.
Nasry Asfura es un empresario de la construcción, de origen palestino, nacido el 8 de junio de 1958 en Tegucigalpa. Fue alcalde de la capital hondureña durante dos períodos, etapa en la que impulsó numerosas obras de infraestructura destinadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Casado con Lissette Del Cid y padre de tres hijas, Asfura ha ejercido diversos cargos públicos desde finales del siglo pasado, entre ellos edil (concejal) de la Alcaldía de Tegucigalpa y ministro del Fondo de Inversión Social. Tras concluir sus estudios en un escuela católico, Asfura optó por dedicarse de lleno a la industria de la construcción, actividad a la que ha consagrado la mayor parte de su vida.
En la campaña presidencial, Asfura ha centrado su propuesta en la estabilidad fiscal, la generación de empleo y el desarrollo de la infraestructura productiva. También ha prometido fortalecer el sector agropecuario, mejorar la conectividad y ejecutar proyectos con impacto inmediato en la economía local.
Su consigna de campaña ha sido clara y contundente: “trabajo y más trabajo”. Esta frase refleja su imagen pública, ya que suele vestir pantalón vaquero, camisa arremangada y zapatos de trabajo de campo. Asfura se define a sí mismo como “un bachiller” y utiliza teléfonos móviles de tecnología básica para atender sus asuntos laborales.
En 2020, Asfura fue señalado por una unidad del Ministerio Público por presunto lavado de activos, fraude, malversación de caudales públicos y abuso de director. Sin embargo, un fallo del Poder Judicial descartó llevarlo a juicio. El dirigente ha rechazado estos señalamientos, así como cualquier implicación en los Papeles de Pandora, un escándalo internacional de corrupción que involucró a políticos, funcionarios y empresarios.
La proclamación de Asfura como presidente electo ha sido felicitada por el Gobierno de Estados Unidos. En un comunicado, el Departamento de Estado ha manifestado su disposición a colaborar con su administración entrante para impulsar la cooperación bilateral y regional en enseñanza de seguridad, poner fin





