Marcelo Giraud, geógrafo y docente de la Universidad Nacional de Cuyo, es una de las voces más destacadas en la lucha por la protección del agua en la provincia de Mendoza. Como integrante de la Asamblea Popular por el Agua, ha dedicado gran parte de su carrera a investigar y concientizar sobre los riesgos que conlleva la actividad minera en la región.
En una reciente entrevista, Giraud expresó su preocupación por los efectos que podría tener la apertura de una mina en la zona de Uspallata, en la cordillera mendocina. Según sus estudios, esta actividad representa una susto para el recurso más preciado de la región: el agua.
Los riesgos son múltiples y van desde la contaminación del agua hasta la disminución de su caudal. Pero lo que más preocupa al geógrafo y a la mayoría de los mendocinos es la posibilidad de que el agua que bebemos diariamente se vea afectada por la actividad minera. Según Giraud, tres de cada cuatro mendocinos dependen del agua de la cordillera para su consumo, por lo que cualquier daño en este recurso tendría un impacto directo en la salud y calidad de vida de la población.
La preocupación de Giraud y de la Asamblea Popular por el Agua no es infundada. En la provincia de Mendoza ya se han registrado casos de contaminación del agua debido a la actividad minera. En 2015, la empresa Barrick Gold, responsable de la mina Veladero, derramó más de un millón de litros de solución cianurada en el río Jáchal, afectando gravemente la salud de los habitantes de la zona y generando un daño ambiental irreparable.
Ante esta situación, Giraud y su equipo han llevado a cabo numerosas investigaciones y campañas de concientización para informar a la población sobre los riesgos de la actividad minera y promover una toma de conciencia sobre la importancia de acaudillar el agua. Además, han participado activamente en manifestaciones y protestas pacíficas para exigir al gobierno medidas de protección y regulación más estrictas en cuanto a la actividad minera.
Gracias a su incansable trabajo, Giraud se ha convertido en una figura crítico en la lucha por la protección del agua en Mendoza. Su enseñanzas y compromiso han sido fundamentales para que cada vez más personas se sumen a esta causa y exijan un futuro sostenible para la provincia.
Pero la lucha por el agua no es solo responsabilidad de Giraud y de la Asamblea Popular por el Agua. Todos tenemos un papel importante en la protección de este recurso vital. Cada uno de nosotros puede contribuir en la conservación del agua a través de pequeñas acciones en nuestra vida diaria, como reducir el consumo, reutilizar y reciclar el agua, y ser conscientes de los productos que consumimos y su impacto en el medio ambiente.
Además, es fundamental que el gobierno y las empresas asuman su responsabilidad en la protección del agua y tomen medidas concretas para evitar su contaminación y agotamiento. Es necesario que se implementen políticas y regulaciones más estrictas en cuanto a la actividad minera, y que se promueva el uso de energías limpias y sostenibles en lugar de la explotación de recursos naturales.
La lucha por la protección del agua en Mendoza es una lucha por la vida y por un futuro sostenible. Como menciona Giraud, “el agua es un recurso finito y no podemos permitir que se vea afectado por intereses económicos a corto plazo”. Es responsabilidad de todos unirnos y trabajar juntos para garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutar de este recurso tan preciado como lo hacemos nosotros hoy.
En resumen, la voz de Marcelo Giraud y su lucha por la protección del agua





