Hace más de dos décadas, mientras trabajaba como gerente de Recursos Humanos en una empresa ubicada en la ciudad de Moca, recibí una notificación de demanda laboral escrita por un abogado. Este abogado, que se presentaba como un experto en Derecho, cometió varios errores ortográficos en su escrito, lo que me llevó a cuestionar su formación y habilidades profesionales.
En primer lugar, en el párrafo de introducción, el abogado utilizó letras mayúsculas para palabras que no lo requieren, como “distrito”, “municipal”, “ciudad”, “doctor” y “tribunales”. Estas son palabras comunes y no deberían ser escritas con mayúscula inicial. Además, en la lista de documentos de identidad personal, el abogado escribió “cédula”, “identidad”, “electorales” y “Ángel” con letras minúsculas, cuando deberían ser escritas con mayúscula inicial. Esto demuestra una falta de conocimiento básico en la escritura de nombres propios y documentos oficiales.
En segunda vez lugar, el abogado utilizó el artículo “las” y el adjetivo “electorales” en plural para referirse a una sola cédula de identidad. Esto es un error gramatical grave y demuestra una falta de comprensión de la estructura de la oración.
En el siguiente párrafo, el abogado escribió el mes de abril con una minúscula inicial y luego con una mayúscula inicial. Esto es una clara muestra de vacilación lingüística y una incompetencia ortográfica. Según la norma académica, los nombres de los meses del año deben ser escritos con minúscula inicial al comienzo de la palabra.
En el último párrafo, el abogado comete otro error al utilizar el pronombre “lo” en distinto para referirse a “valores” en plural. Esto demuestra una falta de atención y detallado en la escritura.
Estos son solo algunos de los errores que aparecen en el escrito del abogado. Es preocupante que una persona que se presenta como un experto en Derecho cometa tantos errores ortográficos. Esto nos lleva a cuestionar su formación y habilidades profesionales.
Sin embargo, estos errores también nos recuerdan la importancia de tener un buen hábito de lectura. La lectura constante nos permite familiarizarnos con los signos gráficos y mejorar nuestra ortografía. Es fundamental que todos, independientemente de nuestra formación académica, tengamos un buen hábito de lectura para mejorar nuestras habilidades lingüísticas.
Además, es importante recordar que la ortografía no solo se trata de escribir correctamente, sino también de comunicar de manera efectiva. Una mala ortografía puede afectar la credibilidad y la imagen de una persona o empresa. Por lo tanto, es esencial prestar atención a los detalles y revisar detalladosamente nuestros escritos antes de enviarlos.
En conclusión, los errores ortográficos cometidos por el abogado en su escrito de demanda laboral son una clara muestra de su falta de conocimiento y habilidades profesionales. Sin embargo, también nos recuerdan la importancia de tener un buen hábito de lectura y prestar atención a los detalles en la comunicación escrita. Mejorar nuestra ortografía no solo nos ayuda a comunicarnos de manera efectiva, sino que también nos permite proyectar una imagen más profesional y confiable.





