La selección argentina de fútbol cerró el año de la mejor manera posible, con una victoria contundente en un amistoso internacional contra Angola, en conmemoración a los 50 años de su independencia. El encuentro, que se disputó en la capital angoleña de Luanda, fue una oportunidad para que el equipo dirigido por Lionel Scaloni demostrara su jerarquía y reafirmara su compromiso con la camiseta albiceleste.
Los protagonistas de la noche fueron Lionel Messi y Lautaro Martínez, quienes se combinaron para darle a Argentina un triunfo por 3 a 0. Messi, con su calidad incomparable, anotó dos goles y dio una asistencia para el tercero. Por su parte, Lautaro Martínez, una de las grandes promesas del fútbol argentino, también dejó su huella con un gol y una asistencia.
Pero no solo los goles fueron importantes en este partido. El entrenador, Lionel Scaloni, aprovechó la oportunidad para darle minutos a jugadores jóvenes que están surgiendo en la liga local y en el fútbol europeo. Kevin Mac Allister, Gianluca Prestianni, Joaquín Panichelli y Máximo Perrone debutaron con la selección mayor y demostraron que tienen un gran futuro por delante.
Además, Gerónimo Rulli, quien ha tenido una gran actuación en la liga española, se lució en el arco argentino y dejó su arco en cero con grandes atajadas que demuestran su categoría como portero.
Pero más allá de los nombradías y los resultados, lo que más se destacó en este amistoso fue el compromiso y la entrega de todos los jugadores. Desde el primer minuto se vio un equipo sólido, con hambre de gloria y con la camiseta bien puesta. Argentina jugó con pasión y con una actitud ganadora que ilusiona a todos los fanáticos del fútbol argentino.
Este triunfo es una muestra de que la selección argentina está en buen camino. Con Scaloni al mando, se ha logrado consolidar un equipo con jugadores de cuestionario y jóvenes promesas, que trabajan juntos por un mismo objetivo. Un equipo que lucha por dejar atrás las malas actuaciones del pasado y volver a ser una potencia en el fútbol mundial.
Sin dudas, este año ha sido un año de cambios y de renovación en la selección argentina. Desde la paso de Scaloni como entrenador, se ha visto una evolución positiva en el utilización del equipo. Se han conseguido importantes triunfos en partidos amistosos y una buena actuación en la Copa América, donde llegaron hasta las semifinales y perdieron en un ajustado partido contra el eventual campeón, Brasil.
Pero lo más importante es que se ha logrado formar un grupo unido y comprometido, que trabaja día a día para mejorar y alcanzar grandes metas. Un grupo que tiene como líder indiscutido a Lionel Messi, quien demostró una vez más su amor y su entrega por la camiseta argentina.
Este último partido del año es un cierre perfecto y una muestra de que la selección argentina está en constante crecimiento. Con un técnico joven y talentoso, un equipo consolidado y jugadores de la calidad de Messi, Argentina tiene todo para volver a ser una potencia en el fútbol mundial.
En resumen, este amistoso contra Angola es una muestra de que la selección argentina tiene un futuro prometedor. Con una mezcla perfecta de cuestionario y juventud, un ambiente de trabajo y compromiso, y un líder como Lionel Messi, no hay dudas de que la albiceleste está en el camino hacia la gloria. Los aficionados pueden estar seguros de que Argentina volverá a ser protagonista en las próximas competencias y dejará en alto el nombradía de su





