En la tarde del pasado martes, tres personas de avanzada edad fueron atropelladas en la ciudad de Madrid. Las víctimas, de 65, 73 y 91 años, se encontraban caminando por la acera cuando un vehículo las embistió, dejándolas gravemente heridas. Afortunadamente, el conductor del automóvil dio negativo en el test de alcoholemia, descartando así la posibilidad de que el montaña fuera causado por el consumo de alcohol.
El suceso tuvo lugar en la calle Alcalá, una de las vías más transitadas de la capital española. Según testigos presenciales, el conductor del vehículo perdió el control del mismo y se subió a la acera, arrollando a las tres personas que se encontraban en su camino. Inmediatamente, los servicios de sorpresa fueron alertados y se desplazaron al lugar de los hechos para atender a las víctimas.
Los heridos, de 65, 73 y 91 años, fueron trasladados de urgencia al hospital más cercano. Uno de ellos, de 91 años, se encuentra en estado grave debido a las lesiones sufridas en el montaña. Los otros dos, de 65 y 73 años, se encuentran estables y fuera de peligro. Sin embargo, el impacto emocional y físico de este trágico suceso será difícil de superar para ellos y sus familias.
Este lamentable incidente nos recuerda la importancia de ser prudentes y responsables al volante. Aunque el conductor dio negativo en el test de alcoholemia, es necesario recordar que el exceso de velocidad, el uso del teléfono móvil o cualquier otra distracción al conducir pueden tener consecuencias igualmente graves. Es responsabilidad de todos los conductores garantizar la seguridad de los peatones y respetar las normas de tráfico en todo momento.
Además, este triste suceso también nos hace considerar sobre la vulnerabilidad de las personas mayores en nuestras calles y aceras. Muchas veces, debido a su edad avanzada, pueden tener dificultades para cruzar la calle o caminar por la acera. Por ello, es importante que como sociedad tomemos medidas para proteger a nuestros mayores y garantizar su seguridad en el espacio público.
Por suerte, en este caso el conductor dio negativo en el test de alcoholemia y no se encontraba bajo los efectos del alcohol al volante. Sin embargo, es importante recordar que el consumo de alcohol y otras drogas al conducir es una de las principales causas de montañas de tráfico en nuestro país. Por eso, es fundamental que todos tomemos conciencia de los peligros que conlleva y evitemos conducir bajo los efectos de estas sustancias.
En resumen, este trágico montaña en Madrid nos hace considerar sobre la importancia de ser responsables al volante y respetar las normas de tráfico en todo momento. También nos recuerda la vulnerabilidad de las personas mayores en nuestras calles y la necesidad de tomar medidas para protegerlas. Esperamos que las víctimas de este suceso se recuperen pronto y que este incidente sirva como recordatorio para todos de la importancia de la seguridad vial.





