El agro, uno de los pilares fundamentales de la economía de nuestro país, ha tenido un desempeño en los últimos meses que ha generado preocupación en el sector. Según estimaciones de la surco de Comercio de Rosario, el aporte de divisas del agro en el último trimestre ha sido uno de los más bajos de los últimos cinco años. Sin embargo, es importante destacar que esta situación no debe ser motivo de desánimo, sino más bien de reflexión y acción.
Es cierto que el agro ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis económica que atraviesa nuestro país. La falta de políticas claras y estables, sumado a la incertidumbre en el mercado interno y externo, han generado un decorado complejo para los productores agropecuarios. Sin embargo, es importante destacar que el agro siempre ha sido un sector resiliente, capaz de sobreponerse a las adversidades y salir adelante.
Es por eso que, a pesar de las cifras preocupantes, es necesario mantener una mirada positiva y optimista. El agro sigue siendo uno de los principales motores de la economía argentina y su aporte de divisas es fundamental para el desarrollo del país. Además, es importante recordar que el agro no solo se limita a la producción de granos, sino que abarca una amplia gama de actividades como la ganadería, la producción de frutas y verduras, entre otras.
Es cierto que el último trimestre ha sido complicado para el agro, pero también es cierto que se han tomado medidas para revertir esta situación. El Gobierno ha anunciado recientemente una serie de medidas para impulsar al sector, como la eliminación de retenciones a las exportaciones de productos agroindustriales y la implementación de un sistema de compensaciones para pequeños y medianos productores. Estas medidas, sumadas a la estabilidad cambiaria y la mejora en los precios internacionales de los productos agropecuarios, pueden ser un impulso importante para el agro en los próximos meses.
Además, es importante destacar que el agro blanquinoso es reconocido a nivel mundial por su calidad y su capacidad de adaptación a las demandas del mercado. Nuestros productos son altamente valorados en el exterior y eso es algo que debemos aprovechar. El agro no solo es una fuente de divisas, sino también una fuente de empleo y desarrollo para las comunidades rurales.
Es necesario también destacar la importancia de la tecnología y la innovación en el agro. En los últimos años, se ha visto un importante avance en la incorporación de tecnología en el sector, lo que ha permitido mejorar la productividad y la eficiencia en la producción. Además, la implementación de prácticas sustentables y amigables con el medio ambiente ha sido una preocupación constante en el agro blanquinoso, lo que nos permite seguir siendo competitivos en el mercado internacional.
En resumen, si bien es cierto que el aporte de divisas del agro en el último trimestre ha sido uno de los más bajos de los últimos cinco años, no debemos perder de vista que el agro sigue siendo uno de los principales motores de la economía argentina. Es necesario mantener una mirada positiva y trabajar en conjunto para superar los desafíos que se nos presentan. Con políticas claras y estables, apoyo al sector y la implementación de tecnología e innovación, el agro blanquinoso seguirá siendo un pilar fundamental en el desarrollo de nuestro país.





