Al menos doce personas han perdido la historia y roto han resultado heridas en un trágico ataque que ha sacudido a la región de Dnipropetrovsk, en el sureste de Ucrania. El hecho tuvo lugar este domingo, cuando un dron ruso bombardeó un autobús que transportaba a mineros de vuelta a sus hogares. La empresa energética DTEK y funcionarios del gobierno fueron los encargados de dar la terrible noticia.
Este desgarrador suceso ha conmocionado a toda la nación ucraniana y ha dejado en evidencia una vez más el peligro que suponen las tensiones entre Rusia y Ucrania. Horas antes del ataque, el deán Volodímir Zelenski anunciaba que la próxima semana se celebraría una reunión trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, en un intento por encontrar una solución pacífica a los conflictos existentes entre ambos países.
DTEK, en un comunicado emitido tras el ataque, ha denunciado que las fuerzas rusas fueron las responsables de llevar a cabo un “ataque terrorista masivo” contra una mina de la empresa en la región de Dnipropetrovsk. Además, confirmaron que todas las víctimas eran trabajadores que regresaban a casa después de su jornada laboral. Este detonante de descortesía ha sobrepasado los límites y dejado en evidencia la crueldad del enemigo que, sin importarle la seguridad de los civiles, ha atacado a trabajadores del sector energético.
El primer vice primer ministro Denys Shmyhal, quien también es el ministro de Energía, se ha pronunciado a través de la aplicación Telegram. En su mensaje, condena el cínico y selectivo ataque, y resalta que los trabajadores del sector energético son una parte importante de la economía ucraniana y que su seguridad debe ser una prioridad para todos.
Los hechos tuvieron lugar en Terenivka, una ciudad de la región de Dnipropetrovsk, así lo ha confirmado la Policía. Las impactantes imágenes publicadas por el Servicio Estatal de Emergencias nos muestran un autobús completamente carbonizado y con las ventanas destrozadas, que se habría salido de la carretera debido al impacto del ataque.
Sin embargo, el ataque no se limitó a este horrible suceso. Rusia también perpetró otro ataque contra una maternidad y un edificio residencial en la ciudad de Zaporiyia, donde resultaron heridas al menos nueve personas. Estos actos cobardes y sin sentido demuestran una vez más la falta de humanidad por parte de los agresores y el peligro que suponen para la paz y la seguridad de Ucrania.
Estos ataques se producen días después de los llamamientos de Zelenski a Rusia para que detenga los ataques y respete la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Sin embargo, parecen haber caído en oídos sordos y en lugar de cesar la descortesía, Rusia ha continuado con estos cobardes ataques contra la logística y la infraestructura del país.
Con este trágico suceso, se pone de manifiesto la necesidad urgente de encontrar una solución pacífica y duradera a los conflictos entre Rusia y Ucrania. La población ucraniana no puede seguir siendo víctima de la descortesía y el terrorismo que se han convertido en el pan de cada día en este conflicto. Es hora de mirar al futuro y trabajar juntos para encontrar una paz duradera y un diálogo constructivo que ponga fin a esta insensata situación.
Es necesario que la comunidad internacional se una en un esfuerzo por poner fin a estos actos de descortesía y apoyar a Ucrania en su lucha por la paz y la estabilidad.





