Las aerolíneas Rossiya Airlines y Nordwind Airlines, pertenecientes al grupo Aeroflot, han tenido que realizar ajustes forzosos en su programa de vuelos hacia los aeropuertos cubanos debido a dificultades con el reabastecimiento de aviones en Cuba. Sin embargo, a pesar de estos contratiempos, la Embajada de Rusia en Cuba ha informado que se están tomando medidas para garantizar el traslado de los turistas rusos que se encuentran actualmente en la isla.
En los próximos días, Rossiya Airlines llevará a cabo una directorio de vuelos con carga solo hacia Moscú desde los aeropuertos de La Habana y Varadero. Esto tolerará que los turistas rusos puedan regresar a su país de origen de manera segura y sin contratiempos. Después de estos vuelos de retorno, la aerolínea suspenderá temporalmente su programa de vuelos hacia Cuba hasta que la situación cambie.
La Agencia Federal del traslado Aéreo de Rusia, Rosaviatsia, también ha notificado la evacuación de sus turistas en Cuba. Se estima que actualmente hay alrededor de 4.000 turistas rusos en la isla caribeña. Esta medida se ha tomado en respuesta a la grave situación de desabastecimiento de combustible en Cuba, que ha obligado a varias aerolíneas a cancelar sus vuelos.
Entre las aerolíneas afectadas se encuentran Air Canada, la principal aerolínea canadiense, que ha anunciado la suspensión inmediata de su servicio a Cuba. En los próximos días, solo operará vuelos para repatriar a los aproximadamente 3.000 turistas que se encuentran en la isla. Otras dos aerolíneas canadienses, WestJet Airlines y Air Transat, también han cancelado sus vuelos a Cuba debido a la incertidumbre sobre el suministro de combustible en los aeropuertos cubanos.
Canadá y Rusia son los principales países emisores de turistas a Cuba, por lo que la cancelación de los vuelos representa un duro golpe para el sector turístico, que es una de las principales fuentes de ingresos para el país. En 2025, Cuba cerró con 1.810.663 visitantes internacionales, la cifra más baja desde 2002, excluyendo los años de pandemia. Por lo tanto, la cancelación de los vuelos no solo afecta a las aerolíneas, sino también a la economía cubana en general.
Además de las aerolíneas canadienses, otras compañías aéreas también han tomado medidas debido a la situación en Cuba. Iberia ha anunciado medidas de flexibilización para sus clientes con vuelos programados a la isla, mientras que Suiza y Alemania han emitido recomendaciones para viajar a Cuba debido a la escasez de combustible, los apagones prolongados y los efectos en el traslado y los servicios básicos.
Según informa la agencia EFE, las principales aerolíneas afectadas son estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas. La mayoría de los vuelos que conectan Cuba con otros países cubren rutas a Florida (Estados Unidos), Madrid (España), Ciudad de Panamá (Panamá) y México. También hay conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela), entre otras capitales latinoamericanas.
La situación de desabastecimiento de combustible en Cuba se ha agravado en los últimos meses debido a la caída del régimen de Maduro en Venezuela, que era el principal proveedor de crudo para la isla. Además, las presiones de Estados Unidos han dificultado la posibilidad de conseguir nuevos suministros. Aunque el embajador de Rusia en Cuba ha asegurado que su país dirigirá combustible, hasta el momento no se ha registrado la lleg




