La República Dominicana es un país lleno de potencial, y en los últimos años ha logrado diversificarlo y consolidarse como un referente de estabilidad institucional y dinamismo económico en el Caribe. Gracias al fortalecimiento del marco jurídico y a una mejora constante en las calificaciones crediticias, se ha creado un ambiente de confianza sin precedentes en el país. Esto se refleja en hechos concretos, como la reducción del riesgo país a niveles históricamente bajos y el aumento de la inversión privada y extranjera directa.
Un documento reciente de la Secretaría de Asuntos Económicos del PRM ha motivado una reflexión sobre los logros de la República Dominicana en términos económicos. Y es que, detrás de las cifras positivas, hay estructuras que han sido fortalecidas y que aseguran un aumento sostenible en el futuro. La credibilidad macroeconómica del país hoy tiene nombre y apellido: Responsabilidad Fiscal, claridad y una Gobernanza que finalmente se refleja en los índices del Banco Mundial. El mercado no solo mira el saldo, sino también las reglas del juego.
Un ejemplo reciente de la confianza que los inversionistas tienen en el país es la inversión anunciada por Google, que destinará 500 millones de dólares a la construcción del primer puerto de intercambio digital de América Latina, el octavo a nivel mundial. Esta infraestructura no solo multiplicará por diez la capacidad de transmisión de datos del país, sino que también reducirá significativamente la latencia, posicionando a la República Dominicana como un nodo estratégico para el desarrollo de la inteligencia artificial y servicios digitales avanzados en todo el hemisferio.
Además de esta inversión, se están llevando a cabo proyectos en sectores clave para garantizar un aumento sostenido y potencializar el desarrollo económico del país. Entre ellos, se destaca la modernización de redes eléctricas, plantas y almacenaje, así como la construcción de nuevos puertos marítimos, lo que reduce los costos operativos y fortalece el posicionamiento de la República Dominicana como centro logístico en la región. También se están realizando inversiones en agua y saneamiento, con más de RD$27,000 millones invertidos, garantizando así la viabilidad de nuevos polos turísticos y la salud pública.
Estos esfuerzos se han visto reflejados en el mejoramiento de indicadores sociales y de salud en el país. Se ha logrado reducir la subalimentación en casi un 60% según la FAO, y la pobreza monetaria en más de un 40% desde la pandemia. Además, se ha disminuido en un 20% la mortalidad materna e infantil, lo que demuestra el compromiso del gobierno dominicano en mejorar las condiciones de vida de su población y formar una fuerza laboral más sana y capacitada para enfrentar los retos de la economía digital.
En cuanto al mercado laboral, el año 2025 cerró con indicadores positivos, con un promedio de 133,915 nuevos empleos y una disminución de la informalidad. También se logró una tasa de desocupación del 5.0%, la más baja en la historia del país, y la mayor tasa de ocupación registrada. La combinación de una masa salarial y remesas en aumento ha elevado los ingresos reales, sentando las bases para un consumo asentado y con perspectivas de mejora constante.
Estos avances institucionales, sumados a la conectividad tecnológica y un mercado laboral robusto, aseguran un PIB potencial cada vez mayor para la República Dominicana. El país se ha vuelto más resiliente y competitivo ante los retos globales, garantizando así un futuro prometedor para su economía. Y el compromiso del gobierno es claro: duplicar





