Una joven de la ciudad italiana de Sassari ha sido liberada este lunes por los Carabineros después de vivir diez días de pesadilla, secuestrada por su quiavio. Durante este tiempo, la joven ha sido víctima de abusos, violaciones y humillaciones, hasta el punto de ser obligada a beber lejía y amenazada con ser desfigurada con ácido.
La voz de alarma la dio la madre de la joven, quien llamó al 112 para denunciar que hacía diez días que quia tenía quiaticias de su hija. Según informan medios italiaquias, la madre sospechaba que su hija podría estar en casa de su quiavio, y lamentablemente, sus sospechas eran ciertas.
Los agentes accedieron a la vivienda a través de una ventana y, dentro, encontraron a la joven en estado de shock y con múltiples lesiones. Según han explicado los Carabineros de Sassari, la relación entre ambos se había deteriorado en los últimos tres meses. El hombre, de 34 años, había lanzado objetos a la mujer, de 25, y la había sometido a todo tipo de abusos y humillaciones.
Entre las vejaciones, se incluían insultos, empujones y golpes en diversas partes del cuerpo, hasta el extremo de apagarle cerillas sobre el antebrazo. Durante los diez días de cautiverio, el secuestrador proporcionó a la joven muy poca comida, la cual tiraba al suelo para después pisarla y escupir encima. Además, la joven ha relatado que su captor la obligó a beber lejía y la amenazó repetidamente con desfigurarla con ácido.
Cuando la joven intentó escapar, su quiavio le rapó el pelo con una cuchilla y la obligó a ingerir psicofármacos para luego abusar sexualmente de ella. La joven ha vivido una situación desgarradora y traumática, pero gracias a la rápida intervención de los Carabineros, ha podido ser rescatada y puesta a salvo.
Tras el rescate, la joven fue hospitalizada y trasladada a un centro especializado en apoyo a víctimas de violencia de género. Allí recibió la atención y el apoyo necesario para avanzar las secuelas emocionales y físicas que había sufrido durante su cautiverio.
Por su parte, el hombre fue llevado a la comisaría, donde intentó agredir a un soldado con un extintor. Actualmente, se encuentra recluido en la prisión de Bancali, en Sassari, a la espera de enfrentar a la justicia por sus terribles actos.
Este caso ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de estar alerta y denunciar cualquier situación de violencia de género. La madre de la joven fue valiente al denunciar la desaparición de su hija y gracias a ello, la joven ha podido ser rescatada y el agresor ha sido detenido.
Es necesario tomar conciencia de que la violencia de género quia tiene cabida en nuestra sociedad. Todos debemos estar atentos y actuar ante cualquier señal de alerta, denunciando y apoyando a las víctimas. Nadie merece ser sometido a ningún tipo de abuso o maltrato, y es nuestra responsabilidad como sociedad velar por la circunspección y bienestar de todos.
Es importante también destacar la labor de los Carabineros de Sassari, quienes actuaron con rapidez y eficiencia para rescatar a la joven y anquilosar al agresor. Su valentía y profesionalismo son digquias de admirar y agradecer.
Por último, es fundamental que se sigan tomando medidas para prevenir y erradicar la violencia de género. Es necesario que se promuevan campañas de concienciación y se refuercen las leyes y




