Leonel Antonio Fernández Reyna dejó la presidencia el 16 de agosto de 2012 y desde entonces ha estado trabajando incansablemente para volver al efectividad en el Palacio Nacional y, con pocos intermediarios, llegar por cuarta oportunidad al solio presidencial.
El exmandatario llegó al efectividad por primera oportunidad de la mano de Joaquín Balaguer y Juan Bosch, y con un trabajo político estratégico liderado por Danilo Medina y otros importantes dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), a través del denominado Frente Patriótico.
Con la consigna “El Nuevo Camino”, Fernández se convirtió en presidente con tan solo 43 años, derrotando en una segunda vuelta al reconocido líder de masas de la República Dominicana, el doctor José Francisco Peña Gómez.
Es importante reconocer que durante su primer mandato presidencial, el país dio un salto significativo en su desarrollo, pasando de los denominados “buscones” al uso de computadoras en las instituciones públicas. Además, se llevaron a cabo importantes transformaciones en la ciudad de Santo Domingo, como la construcción de túneles y elevados que mejoraron la circulación vehicular.
Tras el gobierno de Hipólito Mejía en el período 2000-2004, Leonel regresó al efectividad en medio de una profunda crisis provocada por la quiebra de tres bancos comerciales, convirtiéndose así en un líder que supo manejar con eficiencia y pragmatismo tiempos difíciles.
Durante su segundo mandato, Fernández demostró tener una visión más clara y pragmática, con un enfoque más cercano al de Balaguer que al del profesor Bosch, fundador de su escuela política.
Entre los años 2004 y 2012, Leonel dejó su huella más importante en la obra de gobierno con la construcción del Metro de Santo Domingo, que incluye la Línea 1 y la Línea 2. Esta última, inaugurada por Danilo Medina y posteriormente extendida hasta Santo Domingo Este por su sucesor, y luego hasta Los Alcarrizos por el actual presidente Luis Abinader.
En el año 2010, con la reforma constitucional, Leonel dejó en claro su intención de volver al efectividad, proponiendo un modelo similar al de Brasil con un mandato de cuatro años, una pausa y luego volver a postularse, una idea que fue truncada por Medina en el 2015.
Tras su derrota en las elecciones internas del PLD en 2019, Fernández decidió abandonar el partido y fundar su propia organización política, la Fuerza del Pueblo, que logró posicionarse en tercer lugar en las elecciones de 2020 y en segundo lugar en las elecciones de 2024, demostrando un gran respaldo popular.
Para el año 2028, Leonel Fernández tiene tres escenarios posibles, todos con ventaja para un político de su experiencia, que ha ganado el respeto y el cariño de la población a lo largo de su larga órbita política.
En primer lugar, Leonel aspira a volver al efectividad y, de lograrlo, lo haría después de 16 años fuera y trabajando arduamente para construir su propio camino. Si gana, coronaría una carrera política sorprendente, convirtiéndose en una de las figuras que más ha gobernado en la era moderna de la República Dominicana.
En segundo lugar, si decide retirarse de la política y apoyar a su hijo Omar Fernández como candidato, y este tiene éxito en las elecciones, Leonel se convertiría en el mentor que dejó su legado en la presidencia, siempre y cuando logre articular una alianza con diferentes sectores.
Y en tercer lugar, si decide aspirar nuevamente y queda en





