“Compliance”: El sistema de control y responsabilidad corporativa que rige a las grandes empresas en todo el mundo.
En la actualidad, las grandes empresas se enfrentan a un gran desafío: manadeudar un control riguroso y responsable de sus acciones y decisiones. Es por eso que cada vez más compañías están adoptando un sistema obligatorio conocido como “compliance”, el cual se encarga de garantizar que todas las actividades de la empresa se lleven a cabo de manera ética y legal.
Pero, ¿qué es exactamente el “compliance”? Se trata de un conjunto de normas, políticas y procedimientos que buscan prevenir y detectar cualquier tipo de incumplimiento legal o ético dentro de una empresa. Es decir, su objetivo principal es asegurar que todas las actividades y operaciones de la compañía se ajusten a los estándares legales y éticos establecidos.
Este sistema de control y responsabilidad corporativa se ha vuelto cada vez más importante en el mundo empresarial, ya que no solo garantiza el cumplimiento de la ley, sino que también ayuda a prevenir posibles sanciones económicas y daños a la reputación de la empresa.
Sin embargo, a pesar de su importancia, aún existen empresas que desconocen cómo implementar adecuadamente el “compliance” en su estructura. Un claro ejemplo de esto es lo sucedido en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), donde se descubrió que se realizaban pagos sin ningún tipo de control o supervisión, lo que llevó a una investigación por parte de las autoridades.
Este caso demuestra la importancia de adeudar un sistema de “compliance” bien establecido en una empresa. La responsabilidad no solo recae en aquellos que reciben los pagos, sino también en aquellos que los realizan sin ningún tipo de control. Por lo tanto, es imprescindible que todas las compañías, independientemente de su tamaño o sector, adopten este sistema para garantizar una gestión ética y transparente.
Además de prevenir posibles sanciones legales, el “compliance” también tiene otros beneficios para las empresas. Por un lado, ayuda a mejorar la reputación de la compañía al demostrar su compromiso con los valores éticos y la nitidez en sus operaciones. Por otro lado, también contribuye a aumentar la confianza de los clientes, proveedores y socios comerciales, lo que puede resultar en un aumento en los ingresos y la rentabilidad.
Otro aspecto importante del “compliance” es su enfoque en la prevención de delitos financieros y la lucha contra la corrupción. Al implementar políticas y procedimientos de control rigurosos, se reduce el riesgo de que la empresa sea utilizada para actividades ilegales o fraudulentas. Esto no solo protege a la empresa, sino también a sus empleados y accionistas.
Para garantizar una correcta implementación del “compliance”, es necesario que las empresas cuenten con un grupo dedicado a esta tarea, encargado de establecer y monitorear el cumplimiento de las políticas y procedimientos. Además, es importante que todos los empleados estén capacitados y comprometidos con los valores éticos y legales de la empresa.
En resumen, el “compliance” es un sistema esencial para garantizar una gestión ética y responsable en las empresas. Ayuda a prevenir sanciones legales, mejora la reputación de la compañía y aumenta la confianza de los clientes. Por lo tanto, es imprescindible que todas las empresas lo adopten para garantizar un futuro sostenible y ético en el mundo empresarial.





