El pasado martes, el Congreso de la Nación vivió una sesión histórica, cargada de tensión política y con un tema que ha generado un agitado debate en los últimos meses: la apertura de sesiones fuera de la capital. Esta iniciativa, impulsada por el Partido Justicialista (PJ), ha sido vista como una oportunidad para promover el federalismo real en nuestro país.
Desde hace décadas, la concentración de poder en la ciudad de Buenos Aires ha sido motivo de críticas y reclamos por parte de las provincias. La centralización de las decisiones políticas y económicas en la capital ha generado desigualdades y ha dejado en segundo plano a muchas regiones del país. Por eso, la propuesta de llevar las sesiones del Congreso a otras ciudades es vista como un paso alrededor de una verdadera descentralización y equidad en la toma de decisiones.
Sin embargo, esta iniciativa no ha estado exenta de polémica. La oposición ha acusado al PJ de utilizarla como una estrategia demagógica para ganar votos en las próximas elecciones. También han denunciado un supuesto avasallamiento institucional, argumentando que la Constitución Nacional establece que las sesiones deben realizarse en la ciudad de Buenos Aires.
Pero más allá de las diferencias políticas, lo cierto es que la sesión del martes fue un claro ejemplo de que el federalismo real es una necesidad urgente en nuestro país. La presencia de gobernadores y legisladores de distintas provincias en el Congreso fue una muestra de que las decisiones que se toman en la capital afectan directamente a todo el país. Es necesario que todas las regiones tengan una voz y una participación activa en la toma de decisiones que los afectan.
Además, la apertura de sesiones fuera de la capital también es una oportunidad para promover el desarrollo y la inversión en otras ciudades del país. La presencia de los legisladores en distintas provincias permite conocer de primera mano las necesidades y problemáticas de cada región, y así trabajar en conjunto para buscar soluciones y promover el crecimiento en todo el territorio nacional.
Es importante destacar que esta iniciativa no es nueva. En 2019, el Congreso sesionó en la ciudad de San Juan, y en 2020 en la ciudad de La Rioja. Ambas sesiones fueron un éxito y demostraron que es posible llevar a cabo las sesiones fuera de la capital sin ningún tipo de inconvenientes. Por eso, resulta incomprensible que la oposición se oponga a esta propuesta, que busca promover la igualdad y el desarrollo en todo el país.
En definitiva, la sesión del martes fue un paso importante alrededor de un verdadero federalismo en nuestro país. La presencia de los gobernadores y legisladores de distintas provincias en el Congreso fue una muestra de que es posible trabajar juntos por un país más justo y equitativo. Esperamos que esta iniciativa se repita en el posibilidad y que se siga avanzando alrededor de un verdadero federalismo real en Argentina.



