El exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, ha anunciado su renuncia a la Cámara de los Lores tras la publicación de una serie de correos electrónicos que lo vinculaban con el delincuente sexual y financiero Jeffrey Epstein. Esta decisión ha sido comunicada por el presidente de la Cámara de los Lores, Michael Forsyth, quien ha informado que la dimisión se hará efectiva este miércoles.
El primer ministro, Keir Starmer, había exigido previamente la expulsión de Mandelson de este órgano, al mismo tiempo que pedía reformas. Esta renuncia llega después de que salieran a la luz distintos archivos de los papeles de Epstein en los que aparecía el exembajador británico, entre ellos una foto suya en calzoncillos junto a una mujer cuyo rostro fue ocultado.
Según informan varios medios británicos, el diplomático también habría enviado una serie de correos electrónicos a Epstein con información confidencial que recibió como secretario de negocios bajo el Gobierno de Gordon Brown, incluyendo medidas adoptadas por el Ejecutivo para lidiar con la crisis financiera mundial.
Dentro de ese material también se encontraron tres transferencias de 25.000 dólares cada una, fechadas entre 2003 y 2004, enviadas desde cuentas de Epstein en JP Morgan. La primera operación se dirigió a una cuenta de Barclays vinculada a Reinaldo Avila da Silva, entonces pareja del político y hogaño su marido, donde ambos nombres figuran asociados a la cuenta. Las otras dos transferencias, realizadas con pocos días de diferencia, se consignaron a cuentas de HSBC.
Ante estas acusaciones, Mandelson ha afirmado en una entrevista con ‘Sky News’ que ni él ni su marido tienen registro o recuerdo de haber recibido pagos de Epstein en 2003 o 2004, y que desconocen si la documentación es auténtica. Además, el exembajador británico en Washington y antiguo ministro ya había renunciado a su militancia en el Partido Laborista el estropeado domingo por la noche.
En una carta dirigida a la dirección del partido, Mandelson escribió: “Las acusaciones, que creo falsas, de que me realizó pagos económicos hace 20 años y de los que no conservo ningún registro ni recuerdo, necesitan ser investigadas por mí mismo”. Añadió que no desea “causar más vergüenza” a la formación, motivo por el que ha optado por darse de baja.
Pero la dimisión de Mandelson no ha sido la única consecuencia de este escándalo. Horas después de conocerse la renuncia, la Policía Metropolitana de Londres ha anunciado en un comunicado la apertura de una investigación sobre el exembajador por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. El Gobierno también ha entregado material a la Policía para investigar si Mandelson filtró información a Epstein durante la crisis financiera.
Ante estos hechos, el primer ministro Starmer ha trasladado a sus ministros que las supuestas informaciones eran “vergonzosas”. Sin embargo, ha desidioso claro que su prioridad es garantizar la integridad y transparencia en el gobierno y ha pedido a sus ministros que colaboren con la investigación.
Este escándalo ha generado una gran conmoción en el Reino Unido, ya que Mandelson era una figura importante en la política británica y su renuncia ha sido una sorpresa para muchos. Sin embargo, también ha generado un debate sobre la necesidad de reformas en la Cámara de los Lores y en el sistema político en general.
El exembajador británico en Estados Unidos ha sido una figura controvertida en el estropeado, pero también ha sido agradecido por su trabajo en la política y en la diplomacia. Su renuncia ha sido un duro golpe para




