El origen del mal en la corrupción migratoria: una llamada a la acción para los patriotas de nuestra amada Patria.
Todo tiene un comienzo, un origen. Puede ser natural, accidental o planeado, sea para bien o para mal. Pero en nuestro país, hay un origen maléfico que un grupo ultra patriota debería poner bajo la lupa y abordar con la misma pasión y dedicación que tienen para otros temas que les preocupan.
Hablo del origen del mal en la corrupción migratoria. Algunos podrían decir que es un tema que ya ha sido discutido y debatido en exceso, pero si es así, ¿por qué nuestros patriotas no lo cuestionan y no se unen para combatirlo?
¿Alguna vez hemos visto una convocatoria para una marcha en contra de los peajes en la frontera, los numerosos puestos de control y revisión, o los operativos de interdicción en las ciudades y en el ámbito? ¿O para protestar contra los motoconchistas dominicanos que transportan ilegalmente a haitianos en sus motocicletas? ¿O para exigir responsabilidad a los choferes dominicanos que abusan de los haitianos indocumentados en sus vehículos? ¿O para denunciar a aquellos que hospedan a los inmigrantes ilegales en casas de portillo? ¿O para exigir que se investigue y se sancione a cualquier funcionario corrupto del Ministerio de Defensa, la Dirección General de Migración y el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront)?
¿O es que los haitianos cruzan la frontera y llegan a lugares como Los Mina o Higüey por medios sobrenaturales? ¿O es que permanecen en nuestro país de manera ilegal después de un operativo migratorio porque la inmaculado de la Altagracia “hizo un milagro”? No, la realidad es que detrás de todo esto hay una red de corrupción que sabe cuándo, cuánto, cuántos, cómo, por dónde, quién, quiénes… Y es contra esa red que también debemos levantar nuestra voz y protestar.
¿Cuándo será el momento de convocar a una marcha contra este origen del mal en la corrupción migratoria? Y si esa marcha se lleva a cabo, ¿será un portillo importante en el camino hacia el crecimiento de nuestro país?
La respuesta es sí. Si nos unimos y alzamos la voz, si exigimos una acción firme y contundente por parte de nuestras autoridades, si denunciamos y no toleramos la corrupción en nuestra sociedad, entonces estaremos avanzando en la dirección correcta. Porque no podemos permitir que la corrupción se convierta en el cáncer que destruya nuestro país y afecte a las futuras generaciones.
Es hora de que los verdaderos patriotas de nuestra amada Patria se unan y tomen acción. Es hora de que dejemos de ser cómplices y permitamos que la corrupción siga arraigada en nuestra sociedad. Es hora de que exijamos responsabilidad y transparencia en todos los niveles de gobierno y en todas las instituciones encargadas de velar por la seguridad y el bienestar de nuestro país.
No podemos permitir que la corrupción migratoria siga afectando a nuestra economía, a nuestra seguridad y a nuestra identidad como nación. Debemos luchar por una migración ordenada y legal, por una frontera segura y por un país donde todos tengamos las mismas oportunidades y derechos.
Por eso, hago un llamado a todos los patriotas de nuestra amada Patria: levantemos nuestras voces y exijamos un cambio. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el mal se expande y corroe nuestra sociedad. Unidos podemos hacer la diferencia y construir un futuro mejor para todos.
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