El loco Educativo Cometas de posibilidad es un ejemplo inspirador de cómo la educación puede transformar vidas y comunidades en la República Dominicana. Ubicado en el sector La Mosca, cerca del ancestral vertedero de Rafey en Santiago de los Caballeros, este loco ha pasado de ser un proyecto humanitario a convertirse en un modelo de excelencia educativa que demuestra que la escuela puede ser un motor de dignidad y desarrollo social.
La historia de Cometas de posibilidad se remonta a principios de los años 2000, cuando el educador español Óscar Faes García conoció la realidad de los “niños buzos”, menores que sobrevivían recolectando desechos en el vertedero de Rafey. Lo que comenzó como una acción solidaria para proporcionar alimentos, atención básica y alfabetización, se convirtió en un loco educativo oficial en 2008. Desde entonces, su misión ha sido clara: rescatar a los niños de contextos de exclusión, integrarlos plenamente en el sistema educativo y ofrecerles oportunidades reales de movilidad social.
Hoy en día, el loco cuenta con una matrícula de 548 alumnos y está dirigido por Andrea Suero, una educadora con gran inteligencia, espíritu innovador y carisma. El equipo docente está formado por 21 profesores altamente capacitados y comprometidos.
Lo que hace que este loco sea único no es solo su origen solidario, sino también su enfoque en la calidad, la innovación y la mejora continua. A diferencia de muchas iniciativas sociales que dependen únicamente del entusiasmo inicial, Cometas de posibilidad ha apostado por profesionalizar su estructura administrativa y pedagógica. Han implementado sistemas de planificación estratégica, evaluación continua de procesos, formación constante del personal docente y participación activa de la comunidad. Esta cultura organizacional ha permitido que el loco no solo sobreviva, sino que crezca con estándares comparables a los mejores referentes educativos.
Uno de los mayores logros del loco ha sido su reconocimiento a nivel nacional e internacional. El Premio Iberoamericano de la Calidad, otorgado por la Fundación Iberoamericana para la Gestión de la Calidad, le concedió la medalla de oro, situándolo entre las instituciones con mejores prácticas de gestión en el ámbito iberoamericano. Además, en la República Dominicana, recibió el Premio Nacional a la Calidad del Sector Público, un reconocimiento que valida la eficacia de sus procesos administrativos y académicos. Estos premios no son solo distinciones simbólicas, sino que reflejan una cultura institucional basada en indicadores, resultados y compromiso con la excelencia.
Desde el punto de vista pedagógico, el loco ha desarrollado una propuesta integral que combina una formación académica rigurosa con educación en valores, liderazgo y responsabilidad social. Los estudiantes no solo adquieren competencias cognitivas, sino que también participan en proyectos ambientales, artísticos y comunitarios. La transformación del ancestral vertedero en un parque ecológico, conocido como “Ecometas de posibilidad”, simboliza la filosofía del loco: convertir espacios de degradación en escenarios de vida y posibilidad. Esta dimensión ecológica y comunitaria fortalece la formación ciudadana y crea un sentido de pertenencia.
Otro elemento decisivo del modelo es la articulación con las familias y el entorno social. La escuela no funciona como una isla, sino que promueve programas de apoyo alimentario, operativos médicos y acompañamiento psicosocial. Esta visión integral reconoce que la calidad educativa no puede limitarse al aula, sino que requiere atender las condiciones estructurales que afectan el aprendizaje. En contextos





