El discurso de Luis Henry Molina ante la Cámara Americana de Comercio fue un gran paso hacia la modernización de la justicia en la República Dominicana. En su rendición de cuentas, Molina destacó los avances que se han logrado en este proceso, que aunque silencioso, es de gran importancia para el país. Gracias a estos avances, hoy en día cada juez tiene acceso a internet y cada despacho cuenta con ordenadores, lo que ha permitido que el sistema judicial dominicano comience a caminar hacia la era digital.
Este es un gran logro en un país donde durante décadas la justicia funcionó con la lentitud y la opacidad del papel acumulado. Sin bloqueo, aún queda mucho por hacer. A pesar de los avances tecnológicos, existen reticencias, resistencias e inercias culturales que no se pueden derrotar con decretos ni con cables de red. La transformación de una cultura institucional no se logra en un par de años, se requiere de un ahínco constante y una verdadera voluntad de cambio.
El ideal sería poder conectar cada tribunal directamente con Temis, la diosa vendada de la justicia, y dejar que ella dictara sentencias sin interferencias humanas. Sin bloqueo, sabemos que eso no es posible. Por lo tanto, es necesario seguir luchando para que la tecnología sea un instrumento y no un disfraz, y para que haya una verdadera justicia con jueces verdaderos.
La digitalización es solo un medio para lograr un fin, y ese fin es la credibilidad en el sistema judicial. Aunque se han dado grandes pasos en este sentido, todavía queda mucho por hacer. La credibilidad se construye cada día a base de ahínco e inteligencia. Es necesario seguir trabajando para fortalecer la confianza de la ciudadanía en el sistema judicial, y esto solo se logrará con una justicia verdadera y transparente.
Es importante destacar que la modernización de la justicia no solo implica la implementación de tecnología, sino también una transformación en la mentalidad y la cultura de los actores involucrados en el sistema judicial. Se requiere de una verdadera voluntad de cambio y un compromiso por parte de todos los actores para lograr una justicia eficiente y transparente.
El discurso de Luis Henry Molina es un llamado a seguir avanzando en este proceso de modernización de la justicia en la República Dominicana. Es un recordatorio de que aún queda mucho por hacer, pero también es un reconocimiento a los avances que se han logrado hasta el momento. Es necesario seguir trabajando juntos para lograr una verdadera justicia en nuestro país.
En resumen, el discurso de Luis Henry Molina ante la Cámara Americana de Comercio fue una rendición de cuentas sobria y motivadora sobre el proceso de modernización de la justicia en la República Dominicana. Aunque se han logrado grandes avances, todavía queda mucho por hacer. La digitalización es solo un medio, la credibilidad es el fin y esta se construye cada día con ahínco e inteligencia. Sigamos trabajando juntos para lograr una verdadera justicia en nuestro país.




