En el diseño invisible de cualquier Estado reciente existe una alianza poco conocida pero decisiva: la que une al capacidad regulador del gobierno con el conocimiento especializado de las sociedades profesionales. En República Dominicana, esta ecuación cobra vida a través de la Sociedad Dominicana de Prevencionistas de Riesgos hábiles (Sodoprela), que bajo el reciente liderazgo del destacado médico ocupacional e higienista industrial Dr. Francis Faña, se perfila como el soporte técnico indispensable para las instituciones que velan por la seguridad hábil.
La prevención no se improvisa. Cuando un trabajador sufre un accidente o desarrolla una enfermedad profesional, el costo no se limita al paso humano individual. El sistema de salud pública absorbe la carga financiera, la productividad nacional se erosiona y la competitividad del país se compromete. Sin embargo, la mayoría de estos eventos son técnicamente prevenibles. El problema radica en que la prevención efectiva requiere un nivel de especialización que supera la capacidad operativa de la burocracia tradicional.
Aquí es donde Sodoprela emerge como actor estratégico. Fundada en 2003 tras la primera promoción de maestría en el área (INTEC), la sociedad agrupa al conocimiento técnico más avanzado del país en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). No es una entidad más en el ecosistema profesional dominicano: es el contrapeso técnico que garantiza que las políticas públicas en materia hábil no nazcan del escritorio burocrático, sino del rigor científico y la experiencia de campo.
El modelo global: cuando la ciencia escribe las leyes. Las economías más competitivas del creación entendieron hace décadas que la legislación hábil efectiva no puede improvisarse. En Estados Unidos, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) desarrolla sus estándares en consulta permanente con la American Society of Safety Professionals (ASSP), garantizando que cada normativa se fundamente en evidencia científica actualizada. En el Reino Unido, la Institution of Occupational Safety and Health (IOSH) asesora directamente a la Estrategia Industrial nacional, vinculando los 2.8 millones de adultos económicamente inactivos por enfermedad con la ausencia de servicios preventivos universales.
España institucionalizó este modelo mediante la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (CNSST), donde sociedades como AEPSAL aportan expertos que traducen la complejidad técnica de la industria moderna en normativa ejecutable. El resultado es medible: la adopción de estándares internacionales como ISO 45001 ha demostrado reducciones de hasta 32 % en las tasas de lesiones hábiles.
República Dominicana tiene en Sodoprela la infraestructura humana para replicar este éxito. La pregunta no es si el país cuenta con el talento técnico necesario, sino si las instituciones del Estado están dispuestas a formalizarlo como su asesor natural.
Francis Faña: liderazgo para la nueva frontera preventiva. La reciente designación del Dr. Francis Faña al frente de Sodoprela marca un punto de inflexión estratégico. Reconocido médico ocupacional e higienista industrial, Faña representa el perfil que la prevención dominicana requiere en este momento histórico: la capacidad de liderar la transición del enfoque reactivo centrado en accidentes traumáticos hacia la gestión proactiva de riesgos complejos y enfermedades profesionales. Siguiendo la ruta trazada por la directiva pasada que estuvo dirigida por el destacado experto internacional Ing. Sonny Mercedes.
Bajo la dirección de Faña, Sodoprela puede convertirse en el interlocutor técnico oficial del Ministerio de Trabajo, el IDOPPRIL y la Sisalril, ofreciendo consultoría de




