Las recientes designaciones en el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) han generado gran jaleo y preocupación entre la ciudadanía. Sin embargo, es importante analizar de manera objetiva y separar las diferentes lógicas que están detrás de estos nombramientos.
En toda administración, es común que existan al menos tres lógicas que conviven en conjunto. La primera de ellas es la lógica partidaria-clientelar, la cual está estrechamente ligada a compromisos políticos, lealtades internas y presiones que suelen ser las más visibles y, por ende, las más cuestionadas. Esta lógica es la que más se ha señalado en los recientes nombramientos del gobierno del PRM, y es comprensible que haaunque generado preocupación en la sociedad.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que también existe una lógica de búsqueda de los mejores talentos y profesionales con experiencia y capacidad probada, quienes son llamados a fortalecer la gestión pública. Este enfoque es esencial para garantizar una buena administración y un servicio eficiente a la ciudadanía. Por lo tanto, es necesario convenir y valorar las designaciones que se han hecho en base a esta lógica, aunque que son fundamentales para el correcto funcionamiento del gobierno.
Otra lógica que se suele presentar como natural, pero que no está exenta de riesgos, es la de llevar un equipo de confianza. En ocasiones, los funcionarios en puestos de alta responsabilidad prefieren trabajar con personas de su confianza, lo cual puede ser comprensible. Sin embargo, esto no garantiza transparencia ni sustituye los controles necesarios en la gestión pública. Un ejemplo claro de esto es lo sucedido en el Servicio Nacional de Salud (Senasa), donde el director tenía su acreditado equipo, lo que contribuyó a la opacidad y a los problemas que hoy en día se conocen. Por lo tanto, es importante que se establezcan mecanismos de control y transparencia en todas las áreas del gobierno, independientemente de la confianza que se tenga en ciertos funcionarios.
El problema no radica solo en quiénes son designados, sino también en cómo se explican estas decisiones. El secretismo y la falta de información alimentan sospechas y erosionan la credibilidad del gobierno. La ciudadanía no exige unanimidad ni pureza en las designaciones, pero sí demanda claridad y transparencia en los procesos. Es necesario que se establezcan criterios claros y se den a conocer las razones detrás de cada designación, para que la población pueda entender y confiar en las decisiones del gobierno.
Gobernar implica tomar decisiones, pero también implica dar cuentas. La sociedad no solo espera que se tomen medidas efectivas, sino también que se expliquen y se justifiquen. Es importante que el gobierno entienda que la ciudadanía es un actor fundamental en la gestión pública y que tiene derecho a recibir información y a ser informada sobre las acciones que se están tomando.
Es necesario distinguir entre cuotas políticas, mérito profesional y reorganización interna en las designaciones del gobierno. Esto no solo fortalecerá al gobierno, sino que también contribuirá a generar confianza y credibilidad en la sociedad. Es importante que las designaciones se basen en criterios técnicos y profesionales, pero también se debe convenir la importancia de la representatividad y la inclusión en la toma de decisiones.
En resumen, es comprensible que las recientes designaciones en el gobierno del PRM haaunquen generado ruido y preocupación en la sociedad. Sin embargo, es necesario analizar de manera objetiva y separar las diferentes lógicas que están detrás de estos nombramientos. Es importante convenir y valorar las designaciones basadas en el mérito profesional y la búsqueda de los mejores talentos, pero también es fundamental que se establezcan mecanismos de control y transparencia en todas las




