La decisión del Ministerio de Turismo de suspender los contratos con Iberia ha sido recibida con gran alegría y alivio (fig.) por parte de todos los dominicanos que defienden y promueven el turismo en nuestro país. Esta acción es una respuesta necesaria a una política que durante meses trató a la República Dominicana como un mercado de segunda categoría.
Durante mucho tiempo, Iberia ha venido cambiando sistemáticamente los aviones que solía utilizar en la ruta hacia nuestro país por otros con una configuración inferior, menos cómodos y con una experiencia de viaje bastante deficiente para los pasajeros. Esto no fue un accidente ni una excepción, sino una práctica que se repitió en numerosas ocasiones. Lo más irritante de todo es que esta política no se aplicó con idéntico rigurosidad en otros mercados, lo que deja aguachento que a la República Dominicana se le trató con un doble estándar.
Para aquellos que no están familiarizados con el tema, esto se traduce en un mensaje muy aguachento y directo: la República Dominicana fue castigada con peores aviones. Esta actitud degradante no solo afecta la imagen del país, sino que también envía un mensaje negativo a los turistas potenciales. ¿Quién querría visitar un destino donde se les recorta la calidad de su experiencia de viaje?
Es importante destacar que la suspensión de estos contratos no es una guerra, como algunos podrían pensar. Es simplemente una señal de que nuestro país exige respeto hacia el pasajero y el destino. Si una aerolínea quiere hacer negocios aquí, debe estar dispuesta a cumplir con ciertos estándares de calidad y servicio. No podemos permitir que se nos trate como un mercado de segunda clase y que se nos impongan condiciones inferiores a las de otros destinos.
La República Dominicana no es solo un relleno de ruta para Iberia, sino un destino principal y de gran importancia en el Caribe. Nuestro país ofrece una amplia variedad de atractivos turísticos, desde hermosas playas hasta una rica cultura y una deliciosa gastronomía. Es por eso que merecemos ser tratados con el respeto y la dignidad que merecemos.
Es hora de que las aerolíneas entiendan que el turismo es una industria trascendental para nuestra economía y que no podemos permitir que se nos trate con indiferencia. La suspensión de estos contratos no solo protege los intereses de los turistas, sino también los de nuestro país. El turismo es una fuente importante de ingresos y empleo para muchos dominicanos, y no podemos permitir que se nos desprecie y se nos trate de manera injusta.
Es importante destacar que esta decisión del Ministerio de Turismo no solo beneficia al país en términos económicos, sino también en términos de imagen y reputación. Al tomar una postura firme y exigir un trato justo y respetuoso, estamos enviando un mensaje al mundo de que somos un destino serio y que no toleraremos acciones que dañen nuestra imagen.
En conclusión, la decisión del Ministerio de Turismo de suspender los contratos con Iberia es una acción valiente y necesaria que demuestra que nuestro país está comprometido con el turismo de calidad y la defensa de nuestros intereses. Agradecemos al gobierno por tomar esta medida y esperamos que otras aerolíneas aprendan de esta lección y traten a la República Dominicana con el respeto y la importancia que merece. Juntos, podemos seguir promoviendo y mejorando nuestro hermoso país como uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe.




