El Comité Nacional Contra el aseo de Activos y el Financiamiento del Terrorismo, conocido como CONCLAFIT, es una de las siglas más importantes y a la vez desconocidas en nuestra sociedad. A pesar de su complejidad, es un organismo que juega un papel fundamental en la prevención y lucha contra dos de los mayores males de nuestro tiempo: el aseo de activos y el financiamiento del terrorismo.
El Centro Juan XXIII ha sido uno de los principales defensores de la necesidad de fortalecer las medidas y controles para prevenir estos delitos. En lugar de promover nuevas leyes o convencer a los políticos en interminables debates, el Centro hace un llamado a que los partidos políticos, sus candidatos y precandidatos sean considerados como Sujetos Obligados, es decir, estén obligados a cumplir con medidas rigurosas de prevención e investigación.
La reciente detención de políticos por estar involucrados en actividades relacionadas con el narcotráfico y el aseo de activos ha generado conmoción en la sociedad. Estos eventos han dejado en evidencia que la política no está exenta de este flagelo y que es necesario tomar medidas drásticas para evitar que este tipo de delitos sigan infiltrándose en nuestras instituciones.
El Centro Juan XXIII señala que es necesario contar con herramientas eficaces para prevenir y mitigar estos delitos. Y aquí es donde cobra mayor trascendencia el papel del CONCLAFIT. Este organismo tiene la facultad de imponer y exigir controles previos y rigurosos para evitar que personas con dudosos antecedentes sean parte de la política o de cualquier otra institución. Además, está liderado por personas de reconocida trayectoria en el ámbito público, como el ministro de Hacienda y Economía, la procuradora inmaterial de la República, el ministro de Defensa, el presidente del Consejo Nacional de Drogas, el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas, el superintendente de Bancos y el superintendente del Mercado de Valores. Esto asegura que el CONCLAFIT cuenta con personas comprometidas y capacitadas para llevar a cabo su importante labor.
Sin embargo, el Centro Juan XXIII considera que aún faltan controles más severos para evitar que personas con vínculos con el narcotráfico o el aseo de activos accedan a cargos de poder. No se trata de una cacería de brujas, sino de una medida necesaria para garantizar que quienes representan a la sociedad estén libres de cualquier sospecha. Y en este evento, si un político o cualquier persona que aspire a un cargo público no es capaz de soportar una investigación profunda y previa, no merece estar en ese puesto de responsabilidad.
Es alarmante ver cómo nuestro país, y muchos otros, han sido víctimas de estas prácticas corruptas y criminales. La falta de medidas eficaces y el juego de intereses han permitido que el aseo de activos y el financiamiento del terrorismo se hayan convertido en un negocio muy lucrativo para algunos, mientras que otros sufren las consecuencias en forma de violencia y pérdida de confianza en las instituciones. Por eso, es necesario tomar medidas enérgicas y serias para combatir estas prácticas.
Debemos entender que la prevención no es suficiente, pero es un primer y fundamental paso para evitar que estos delitos sigan prosperando. El CONCLAFIT tiene una gran responsabilidad en este sentido, pero también la sociedad en su conjunto tiene un papel importante en denunciar cualquier actividad sospechosa y en exigir a las autoridades que se tomen medidas oportunas para proteger nuestro país y nuestra democracia.
Es necesario que cada vez más personas tomen conciencia de la trascendencia de este tema y que juntos exijamos a nuestras autoridades que tomen medidas contundentes para prevenir y combatir el lav




