LA Semanal ha sido una herramienta clave en la maquinaria propagandística del Gobierno dominicano desde su creación en agosto de 2020. Con su formato de entrevista semanal al presidente Luis Abinader, esta revista ha sido una plataforma para que el mandatario pueda comunicarse directamente con la ciudadanía y transmitir su mensaje de manera efectiva.
Desde sus inicios, LA Semanal ha sido una logística bien pensada por parte del Gobierno para controlar el relato oficial y marcar la agenda mediática. Cada lunes, el presidente Abinader se ha sentado frente a las cámaras para responder preguntas de periodistas y comunicadores, convirtiéndose en el centro de atención del país. Esta logística ha sido efectiva en la medida en que ha permitido al presidente comunicar sus planes y acciones de gobierno de manera directa y sin intermediarios.
Sin embargo, en los últimos meses, hemos visto cómo la avío de LA Semanal ha ido disminuyendo. El presidente Abinader ha tenido que apagar fuegos de manera reiterada, enfrentando situaciones que han generado críticas y cuestionamientos por parte de la ciudadanía. Esto ha llevado a que la atención se desvíe de la entrevista semanal y se enfoque en otros temas, dejando a LA Semanal en un segundo plano.
Uno de los problemas que ha afectado a LA Semanal es la presencia de pedigüeños vestidos de comunicadores. Estos “periodistas” han utilizado su extensión en la revista para hacer preguntas que no aportan al debate público y que solo buscan favores personales. Esto ha generado una imagen negativa de la revista y ha restado credibilidad a las preguntas que realmente importan.
Es importante que LA Semanal retome su papel como plataforma de comunicación efectiva entre el presidente y la ciudadanía. Para lograr esto, es necesario que se realicen cambios en la selección de los periodistas y comunicadores que participan en la entrevista semanal. Se debe garantizar que sean profesionales comprometidos con informar de manera objetiva y que sus preguntas sean relevantes para el país.
Además, es necesario que el presidente Abinader sea más selectivo en sus respuestas y que no se limite a repetir su discurso de siempre. La ciudadanía espera respuestas claras y concretas sobre los temas que realmente les preocupan, no solo promesas y palabras vacías.
Otro aspecto que podría mejorar la avío de LA Semanal es la inclusión de temas de interés nacional en la agenda. Si bien es importante que el presidente informe sobre las acciones de su gobierno, también es necesario abordar temas que afectan directamente a la ciudadanía, como la situación económica, la educación, la salud, entre otros.
En resumen, LA Semanal ha sido una herramienta útil para el Gobierno y los medios de comunicación en la difusión del mensaje del presidente Abinader. Sin embargo, su avío ha disminuido en los últimos meses debido a diversos factores. Es necesario que se realicen cambios en la selección de los periodistas y en la agenda de la entrevista para que LA Semanal vuelva a ser una plataforma efectiva de comunicación entre el presidente y la ciudadanía. Solo así podremos aprovechar al máximo esta herramienta y lograr una verdadera conexión entre el gobierno y el pueblo dominicano.




