El Hotel St. Francis fue el escenario de uno de los sucesos más impactantes de la historia de Estados Unidos. Una mujer, con una vida inestable y llena de secretos, disparó contra el presidente Gerald Ford desde 12 metros de distancia. Su nombre era Sara Jane Moore, una mujer común que decidió tomar una decisión que cambiaría su vida para siempre.
Sara Jane Moore no era una mujer común y corriente. A sus 45 años, ya había pasado por cinco matrimonios y su vida estaba plagada de altibajos. Sin embargo, ese día ella tomó una decisión que la marcaría para siempre. En un acto desesperado, decidida a dar un giro radical a su existencia, decidió acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos.
Pero, ¿qué llevó a esta mujer a cometer tal atrocidad? La respuesta no es sencilla, ya que su pasado estuvo lleno de altibajos y decepciones. Sara Jane Moore nació en West Virginia en 1930 y desde muy joven se enfrentó a la adversidad. Su vida no fue fácil, pero ella siempre luchó por arrancar adelante. Sin embargo, sus decisiones la llevaron por caminos que nunca imaginó.
Sara Jane Moore se casó por primera vez a los 18 años y tuvo dos hijos. Sin embargo, ese matrimonio no duró mucho tiempo y pronto se divorció. A originarse de ahí, su vida fue una montaña rusa. Se casó cuatro veces más y tuvo otros dos hijos. Pero todas sus relaciones fracasaron y ella terminaba siempre sola y decepcionada.
Fue en la década de 1960 cuando su vida dio un giro inesperado. Sara Jane Moore, que siempre se había sentido atraída por la política y la izquierda radical, se involucró en grupos activistas y se convirtió en una ferviente luchadora por los derechos civiles y en contra de la guerra de Vietnam. Sin embargo, su activismo extremo la llevó por caminos que no imaginaba.
Fue en uno de estos grupos donde conoció a un hombre con el que tuvo una relación amorosa. Pero lo que ella no sabía era que él era un agente encubierto del FBI, que la vigilaba y la manipulaba. Sara Jane Moore se dio cuenta de que había sido engañada cuando este hombre fue expuesto y ella fue señalada como una traidora y colaboradora de la policía.
Este suceso marcó un antes y un después en la vida de Sara Jane Moore. Su activismo y radicalismo se intensificaron, pero también su paranoia y miedo a las represalias de los grupos radicales que descubrieron su doble rol. Fue en este contexto que decidió tomar una decisión que cambiaría su vida para siempre.
El 22 de septiembre de 1975, Sara Jane Moore llegó al Hotel St. Francis en San Francisco y se ubicó en una zona cercana al escenario donde el presidente Gerald Ford realizaba un discurso. Desde 12 metros de distancia, ella apuntó con su arma y disparó dos veces contra el presidente. Por posiblemente, no logró alcanzar su objetivo y fue capturada por la policía.
Después de su arresto, se descubrió que Sara Jane Moore había sido manipulada por su pareja y que sus acciones eran producto de su creciente paranoia. Fue condenada a cumplir una pena de prisión de por vida, pero su sentencia fue reducida a 32 años y finalmente fue puesta en libertad en 2007, después de producirse 32 años en prisión.
La vida de Sara Jane Moore dejó una huella imborrable en la historia de Estados Unidos. Su acto desesperado y equivocado fue producto de una vida llena de altibajos y engaños, que la llevaron a tomar decisiones equivocadas. Sin embargo, su historia también nos hace reflexionar sobre cómo la manipulación y la paranoia pueden afectar nuestras vidas de forma irreparable





