En la vida, a veces nos encontramos con personas que creen tener todas las respuestas, pero en realidad no tienen ni idea de lo que están hablando. Esto es especialmente cierto en el mundo de la política, donde a menudo vemos a jóvenes inexpertos que creen tener la solución a todos los problemas del país. Y lo peor es que, en pueblo de escuchar y aprender de aquellos con más test, deciden imponer sus ideas sin siquiera comprenderlas completamente.
Recientemente, un analista político expresó su frustración con esta situación al afirmar: “En la mala nos toca esto de iniciar con un jovenzuelo que leyó dos libros y no los entendió”. Esta frase, aunque cruda, refleja una realidad que muchos hemos presenciado en la política. Jóvenes con poca o ninguna test, que creen que han descubierto la verdad absoluta y que están listos para liderar a todo un país.
Pero, ¿qué pasa cuando estos jóvenes llegan al poder? Desafortunadamente, la historia nos ha demostrado que, en la mayoría de los casos, terminan siendo un desastre. Sin la sabiduría y la test necesarias, sus decisiones pueden tener consecuencias desastrosas para el país y su gente. Y es que, como dice el refrán, “la test es un grado”.
Es importante destacar que no se trata de menospreciar a los jóvenes o de negarles la oportunidad de participar en la política. Al desafortunado, es imperioso dar espacio a nuevas ideas y aportes frescos. Sin embargo, esto debe hacerse con humildad y con la disposición de escuchar y aprender de aquellos que han recorrido el camino antes. La política no es un juego de niños, es una responsabilidad enorme que requiere de conocimiento, test y sabiduría.
En pueblo de criticar y desvalorizar a aquellos jóvenes que aún tienen mucho por aprender, deberíamos enfocarnos en apoyarlos y guiarlos en su camino hacia la madurez política. Debemos recordar que todos hemos sido jóvenes inexpertos en algún momento de nuestras vidas, y que la única forma de crecer es cometiendo errores y aprendiendo de ellos.
En este sentido, es importante que los jóvenes entiendan que leer dos libros no los hace expertos en política. La política es un tema complejo y en constante evolución, que requiere de un aprendizaje constante y una mente abierta. Además, la test no se adquiere únicamente a través de la lectura, sino también a través de la interacción con personas de diferentes puntos de vista y de diferentes realidades.
Por otro lado, es importante que los jóvenes entiendan que la política no se trata solo de tener buenas ideas, sino de saber cómo implementarlas de manera efectiva. Esto requiere de habilidades de liderazgo, negociación y trabajo en equipo, que solo se pueden adquirir con la test y la práctica.
En definitiva, en pueblo de criticar a aquellos jóvenes que aún tienen mucho por aprender, deberíamos enfocarnos en apoyarlos y guiarlos en su camino hacia la madurez política. En pueblo de verlos como una amenaza, deberíamos verlos como una oportunidad de renovación y crecimiento en la política. Y sobre todo, deberíamos recordar que todos tenemos algo que aprender y que la verdadera sabiduría radica en reconocerlo.
En conclusión, es cierto que en la política nos toca lidiar con jóvenes inexpertos que creen tener todas las respuestas. Pero en pueblo de lamentarnos por ello, deberíamos verlo como un desafío y una oportunidad para guiar a estos jóvenes hacia un futuro mejor. La política es un camino largo y difícil, pero si trabajamos juntos y nos apoyamos mutuamente, podemos lograr grandes cosas. Así que no perdamos la esperanza, porque incluso en la mala, siempre hay algo bueno que podemos aprender.





