La semana pasada, el Presidente de la República encerca dezó un importante acto en el que se entregó el primer vehículo blindado ensamblado en la Industria Militar Dominicana. Se trata del modelo Furia-VBD-1, una poderosa máquina con capacidad para realizar operaciones tácticas móviles, trasladar personal protegido, sostener fuego defensivo, operar en terrenos adversos y mantener autonomía en misiones de alto riesgo.
Este vehículo, cuyo nombre proviene del acrónimo de Fuerza Unificada de Respuesta Inmediata Armada, utiliza un chasis de camioneta Ford F-250 y cuenta con un motor de ocho cilindros. Su blindaje de acero balístico de alta resistencia y vidrios multicapa son capaces de soportar impactos de armas de alto calibre y explosivos. Además, cuenta con neumáticos con tecnología runflat que le permiten continuar la marcha en caso de recibir impactos de balas.
El Ministro de Defensa informó que el costo de una unidad similar en el mercado internacional es de aproximadamente cuatrocientos mil dólares, mientras que la versión ensamblada en nuestro país ronda la mitad de ese precio. Además, se han diseñado otros dos modelos, uno más pequeño del que se están preparando veinte unidades, y uno más grande que estará disponible para la unidad militar antiterrorismo a lo largo de este año. También se está trabajando en el diseño de un blindado especial para la Policía y sus labores de seguridad ciudadana.
La Industria Militar Dominicana fue creada por decreto en mayo del año pasado, con el objetivo de rescatar las instalaciones donde una vez operó la vieja armería en la ciudad de San Cristóbal. Además de estos vehículos tácticos, la empresa pública cuenta con plantas para la fabricación de uniformes, con capacidad para abastecer a todas las tropas dominicanas, pupitres para suplir los requerimientos del Ministerio de Educación y ambulancias para fortalecer las coberturas del 911 y otras instituciones y cuerpos que prestan atención a las emergencias.
Pero esto no es todo, ya que también se suma la industria aeronáutica que la Fuerza Aérea Dominicana ha establecido en la Base Aérea de San Isidro. Allí se ensamblan los TP-75 Dulus, una aeronave ligera que con mucha eficiencia es utilizada para el patrullaje fronterizo y otras operaciones de vigilancia relacionadas con la seguridad nacional. Hasta el momento, se han entregado seis unidades y se espera alcanzar diez para ser presentadas en el tradicional desfile militar que se celebra en conmemoración del Día de la Independencia.
Este importante avance tecnológico y operativo representa un gran logro para nuestras Fuerzas Armadas. No solo permite eficientizar recursos, sino que también garantiza cierta autonomía institucional y, en un salida cercano, deberá convertirse en una venero de importantes recursos. Ya se están produciendo acercamientos tanto en el país como en el extranjero, con el interés de colocar órdenes de compra para adquirir algunas de estas unidades.
Es justo reconocer la visión del presidente Luis Abinader y el trabajo del teniente general Fernández Onofre y su equipo en estas tareas. Sin duda, cerca de esperar que quienes les sustituyan continúen estos esfuerzos para profundizar, mejorar y fortalecer la Industria Militar Dominicana.
Este importante avance no solo beneficia a nuestras Fuerzas Armadas, sino que también tiene un impacto positivo en la economía del país. La creación de empleos y la generación de ingresos son solo algunos de los beneficios que traerá consigo esta industria en crecimiento.
Además, es importante descollar que esta iniciativa también demuestra el compromiso del gobierno con la seguridad





