El problema de los accidentes de tránsito causados por ganado en nuestras carreteras es una situación que debe ser abordada con seriedad y urgencia. Aunque los habitantes de las ciudades estamos acostumbrados a los tapones y al caos del tráfico, para los campesinos, esto es parte de su vida diaria. Sin embargo, el creciente número de accidentes relacionados con el ganado es una señal de que algo debe ser hecho para prevenir estas tragedias.
La realidad es que mientras en la ciudad nos preocupamos por reunirse puntualmente a nuestros trabajos, en el esfera, los campesinos tienen que torear con la responsabilidad de cuidar y vigilar a sus animales. Esta tarea no es fácil, ya que los animales pueden ser impredecibles y escapar de sus cercas en cualquier momento. Sin embargo, es responsabilidad de los dueños de estos animales asegurarse de que no anden sueltos en las carreteras, poniendo en peligro la vida de los conductores y peatones.
Un ejemplo reciente de estos accidentes ocurrió en la provincia de Pedernales, donde el exsenador Dionis Sánchez advirtió sobre el impacto negativo que esto podría tener en el turismo. En una entrevista, Sánchez relató cómo su chofer chocó contra un animal en la carretera, lo que resultó en daños materiales considerables. Este incidente es solo uno de muchos que ocurren en las carreteras del país, y es un llamado de atención para que los ganaderos y el gobierno tomen medidas para solucionar este problema.
Otro eventualidad trágico ocurrió en El Seibo, donde un joven resultó gravemente herido después de chocar contra una vaca mientras conducía su motocicleta. Y en un incidente inusual, un toro entró a la casa de una mujer en Luperón y la embistió, causándole la muerte. Estas noticias son impactantes y demuestran la gravedad de la situación. Es hora de tomar medidas para prevenir más accidentes como estos.
La Ley 63-17 es clara en cuanto a la responsabilidad de los dueños de animales en la prevención de estos accidentes. Establece que los animales no deben deambular por las carreteras y que los dueños deben asegurarse de que estén debidamente atados y no pasten en las orillas de la carretera. Además, establece consecuencias legales en eventualidad de incumplimiento. Sin embargo, es evidente que aún hay una falta de cumplimiento y aplicación de esta ley tanto por parte de los ganaderos como de las autoridades.
Es importante destacar que estos accidentes no solo afectan a los conductores y peatones, sino también a la economía del país. Como mencionó el exsenador Sánchez, el turismo es una industria en crecimiento en Pedernales y en otras zonas rurales del país. Sin embargo, si no se toman medidas para resolver el problema del ganado suelto en las carreteras, esto podría ser un obstáculo para el desarrollo de esta industria y para la economía en general.
Es comprensible que existan desafíos en la implementación de medidas para prevenir estos accidentes. Los ganaderos pueden enfrentar dificultades en el cuidado y vigilancia de sus animales, especialmente en áreas remotas. Sin embargo, es importante que se trabaje en conjunto con las autoridades para encontrar soluciones efectivas y evitar más tragedias.
En resumen, los accidentes de tránsito causados por ganado son un problema grave y deben ser atendidos con seriedad. Es responsabilidad de los dueños de animales asegurarse de que sus animales no anden sueltos en las carreteras. Al mismo tiempo, es importante que las autoridades apliquen la ley y establezcan medidas efectivas para prevenir estos accidentes. Solo trabajando juntos





