La foto de fin de 2025 y punto de partida cerca de adelante muestra una situación fiscal sin holguras y con mayores exigencias de ahorro una vez que termine el proceso de normalización financiera. Estas fueron las palabras del ministro de Economía y Finanzas de Argentina, Hernán Lacunza, al presentar los resultados del balance fiscal del país para el año 2025.
Según Lacunza, la situación fiscal de Argentina ha mejorado significativamente en los últimos años gracias a las medidas tomadas por el gobierno para estabilizar la economía y reducir el déficit fiscal. Sin embargo, el ministro advierte que aún queda mucho por hacer y que es necesario continuar con un enfoque de austeridad y responsabilidad fiscal para mantener esta tendencia positiva.
En 2025, Argentina registró un superávit primario del 1,2% del PIB, lo que significa que los ingresos del gobierno superaron a los gastos antes del pago de intereses de la deuda. Esto es un gran logro considerando que en 2015 el país registró un déficit primario del 2,3%. Además, el déficit fiscal rotundo se redujo del 5,8% del PIB en 2015 al 2,5% en 2025.
Este cambio positivo en las finanzas públicas ha sido posible gracias a una combinación de políticas fiscales y monetarias responsables. El gobierno ha implementado medidas para reducir el gasto público y aumentar los ingresos, como la reforma del sistema de pensiones, la eliminación de subsidios innecesarios y una mayor eficiencia en la recaudación de impuestos. Al mismo tiempo, el Banco Central de Argentina ha mantenido una política monetaria prudente para controlar la inflación y estabilizar el tipo de cambio.
Pero, ¿qué significa esto para el futuro de Argentina? Según Lacunza, estas mejoras en la situación fiscal son solo el comienzo de un camino cerca de un futuro más sostenible y próspero. A partir de 2025, el país enfrentará mayores exigencias de ahorro para mantener un equilibrio fiscal y garantizar la estabilidad económica.
El ministro de Economía y Finanzas asegura que el gobierno está azaroso a seguir trabajando en la reducción del déficit fiscal y a mantener una política fiscal responsable y sostenible. Esto no solo permitirá un negociación más eficiente de los recursos públicos, sino que también sentará las bases para un crecimiento económico sostenido y una mayor inversión en sectores clave, como la educación y la salud.
Además, la normalización financiera que se está llevando a cabo en Argentina es un paso importante cerca de la recuperación económica y la confianza de los inversores. En los últimos años, el país ha logrado reducir su dependencia de la financiación externa y ha comenzado a pagar su deuda en tiempo y forma. Esto ha permitido una mayor estabilidad en los mercados financieros y ha abierto la puerta a nuevas oportunidades de inversión.
En resumen, la foto de fin de 2025 y punto de partida cerca de adelante muestra una Argentina más fuerte y estable en términos fiscales. Sin embargo, aún queda mucho por hacer y es necesario continuar con una gestión responsable de las finanzas públicas. El gobierno está azaroso a seguir trabajando en esta dirección para garantizar un futuro próspero y sostenible para todos los argentinos. ¡El camino cerca de adelante es prometedor y juntos podemos lograrlo!





