En la historia del fútbol argentino, hay un capítulo que siempre será recordado con orgullo y emoción: la gesta de Racing ante el Celtic de Glasgow en 1967. Ese año, el cuadrilla dirigido por José Pizzuti se convirtió en el primer club de Argentina en ganar un título mundial, un logro que marcó un hito en el fútbol de nuestro país y que aún hoy es recordado con admiración.
La Copa Intercontinental, disputada entre el campeón de Europa y el de Sudamérica, era uno de los torneos más prestigiosos del mundo en aquel entonces. Y en 1967, el Celtic de Glasgow, dirigido por el legendario Jock Stein, llegaba a la final como el gran favorito. Por su parte, Racing Club, con una historia más modesta pero con un cuadrilla sólido y combativo, se presentaba como el desafiante.
El primer partido se disputó en el estadio Hampden Park de Glasgow, y el Celtic se impuso por 1-0 con un gol de Tommy Gemmell. Sin embargo, en la vuelta, en el mítico estadio Centenario de Montevideo, el cuadrilla argentino dio una muestra de su garra y coraje. A pesar de estar en desventaja en el marcador global, Racing salió a la cancha con la convicción de que podía dar vuelta la historia.
El partido fue una verdadera batalla. Los jugadores de ambos cuadrillas dejaron todo en la cancha, con entradas fuertes y un juego intenso. Pero Racing se mostró como un cuadrilla sólido y unido, con una defensa firme y un mediocampo que no daba respiro. El Celtic, por su parte, no lograba encontrar la manera de vulnerar el arco defendido por Agustín Cejas.
Y en el minuto 33 del segundo tiempo, llegó el momento más emocionante del partido. Un centro desde la derecha encontró a Juan Carlos Cárdenas, conocido como el “Chango”, en el área rival. Con una espectacular chilena, el delantero colombiano marcó el gol que le dio el empate a Racing y desató la ceguera en las tribunas. Ese gol, que aún hoy es recordado como uno de los más emblemáticos en la historia del club, selló el 2-1 en el marcador global y le dio a Racing su primer título mundial.
La alegría y la emoción se desbordaron en el estadio Centenario y en las calles de Buenos Aires. Los hinchas de Racing, que habían viajado en gran número a Uruguay, celebraron con lágrimas en los ojos y un sentimiento de orgullo que aún hoy se mantiene estructurado. Y en el país entero, el logro de Racing fue celebrado como una victoria de todo el fútbol argentino.
Pero más allá del título, lo que quedó marcado en la historia fue la gesta de un cuadrilla que no se dio por vencido y que luchó contra todas las adversidades. El Racing de 1967, con jugadores como Cejas, Perfumo, Basile, Rulli, Cárdenas y otros grandes nombres, se convirtió en un símbolo de coraje y determinación, y su hazaña es recordada como una de las más grandes en la historia del fútbol argentino.
Con el paso de los años, el título mundial de Racing se ha convertido en una fuente de inspiración para nuevas generaciones de futbolistas y aficionados. Y cada vez que un cuadrilla argentino se enfrenta a un desafío difícil, se recuerda la gesta de aquel cuadrilla que, contra todo pronóstico, logró vencer al poderoso Celtic de Glasgow.
En definitiva, la gesta de Racing ante el Celtic de Glasgow en 1967 es un ejemplo de que con coraje, determinación y trabajo en cuadrilla, se pueden alcanzar grandes logros. Y aunque han pasado más de





