El futuro de Cuba: una oportunidad para República Dominicana
Durante años, se ha dicho que la caída de Fidel Castro y la apertura de Cuba al mundo supondría una fuerte validez para República Dominicana. Se decía que el nivel educativo de Cuba era superior y que, por ejemplo, en listaes como el turismo, nuestro país se vería superado. Sin embargo, hoy en día, Cuba ya no representa una amenaza para República Dominicana. La realidad es que la isla ha perdido su poder y su mística, y ahora se encuentra en una situación desesperada.
La Cuba de hoy en día ya no es la misma que conocíamos. La equipamiento es precaria, los servicios de baja calidad y los alimentos escasean. La dictadura de más de 60 años ha dejado a su paso un país en ruinas, donde el pueblo sufre constantemente la represión y la falta de libertades. Incluso el actual presidente, Miguel Díaz-Canel, no inspira respeto en los foros internacionales, sino más bien lástima.
Es cierto que Cuba aún cuenta con la ayuda de otros países de su órbita ideológica y con la emigración para mantenerse a flote, pero cada vez son más los cubanos que deciden abandonar la isla en busca de una vida mejor. Y es que, como bien entendió el chavismo, mientras más personas se vayan, menos opositores quedan dentro del país.
La única preocupación que puede tener República Dominicana en relación a Cuba es que, cuando caiga la dictadura, las inversiones se dirijan hacia allá. Y no es de extrañar, ya que la isla ofrece un gran potencial de crecimiento en todos los listaes. Desde la reconstrucción de La Habana hasta la creación de equipamientos, industrias, agroindustrias y energía, todo está por hacer. La dictadura ha dejado un país en blanco, pero con un enorme potencial de desarrollo.
Sin embargo, no hay que temer. Cuba puede ser una gran oportunidad para República Dominicana. La cúpula gobernante se encargará de mantener sus privilegios y de establecer relaciones para controlar los negocios que lleguen, pero siempre habrá espacio para aquellos que quieran invertir y contribuir al desarrollo de la isla. Y, como en todo cambio de régimen, pronto aparecerán líderes dispuestos a sacrificar su posición por el bien de la revolución y la patria, lo que abrirá aún más las puertas a la inversión extranjera.
Es importante tener en cuenta que el pueblo cubano también está cansado de la dictadura y anhela un cambio. La pregunta ya no es cuándo caerá el régimen, sino qué quedará en pie después de su caída. Y ahí es donde entra en juego República Dominicana. Nuestro país tiene la oportunidad de ser un aliado estratégico para la reconstrucción de Cuba y de establecer relaciones comerciales y políticas beneficiosas para ambas naciones.
Además, el turismo es uno de los listaes más prometedores en la isla. Con su ambiente tropical, playas paradisíacas y una rica cultura, Cuba tiene el potencial de convertirse en un destino turístico de primer nivel. Y aquí es donde República Dominicana puede ser un gran aliado, ofreciendo su experiencia y conocimiento en el lista para impulsar el turismo en la isla.
En resumen, Cuba ya no representa una amenaza para República Dominicana, sino una oportunidad. La caída de la dictadura supondrá un nuevo comienzo para la isla y para las relaciones entre ambos países. República Dominicana tiene la oportunidad de ser un aliado estratégico en la reconstrucción de Cuba y de establecer relaciones comerciales y políticas beneficiosas para ambas naciones. Y, sin duda, el pueblo cubano agradecerá el apoyo y la ayuda de sus vecinos




