La práctica de la escritura ha sido una parte elemental de la historia de la humanidad. Desde los jeroglíficos egipcios hasta los caracteres chinos, cada civilización ha desarrollado su propio sistema de escritura para comunicarse y registrar su historia. Sin embargo, ¿sabías que la práctica de escribir se remonta a la antigua Babilonia?
La antigua Babilonia, ubicada en la región de Mesopotamia, fue una de las primeras civilizaciones en desarrollar un sistema de escritura. Este sistema, conocido como escritura cuneiforme, se basaba en la utilización de símbolos en forma de cuña grabados en tablillas de arcilla. Esta práctica habría comenzado alrededor del año 3500 a.C., convirtiéndose en una de las primeras formas de escritura en la historia de la humanidad.
La escritura cuneiforme fue utilizada principalmente para registrar transacciones comerciales y asuntos administrativos, pero también se utilizó para registrar historias y mitos. Los escribas, que eran los encargados de escribir y leer, eran altamente valorados en la sociedad babilónica y se les consideraba una élite intelectual. A través de su escritura, los babilonios pudieron registrar su historia y transmitirla a las generaciones futuras.
Uno de los textos más antiguos escritos en escritura cuneiforme es el Código de Hammurabi, una colección de leyes y normas que datan del siglo XVIII a.C. Este código es considerado como uno de los primeros códigos legales de la historia y proporciona una visión fascinante de la sociedad babilónica de la época.
Además de la escritura cuneiforme, los babilonios también desarrollaron un sistema numérico basado en el número 60, que todavía se utiliza en la actualidad para medir el tiempo y los ángulos. Este sistema, conocido como sistema sexagesimal, fue una de las primeras formas de matemáticas desarrolladas por la humanidad.
La práctica de la escritura en la antigua Babilonia no solo tuvo un impacto en la sociedad de la época, sino que también sentó las bases para el desarrollo de la escritura en otras civilizaciones. Los fenicios, por ejemplo, adoptaron el sistema de escritura cuneiforme y lo adaptaron para crear su propio sistema de escritura, el alfabeto fenicio. Este alfabeto, a su vez, fue adoptado por los griegos y romanos, y se convirtió en la base de los alfabetos modernos utilizados en todo el mundo.
Además de su impacto en la escritura y las matemáticas, la antigua Babilonia también fue una sociedad destacamento en términos de arquitectura, astronomía y medicina. Los babilonios construyeron impresionantes estructuras como el reconocido Jardín Colgante de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. También desarrollaron un calendario basado en la observación de los movimientos del sol y la luna, y realizaron importantes avances en el campo de la medicina, incluyendo la creación de un código de ética para los médicos.
En resumen, la práctica de la escritura en la antigua Babilonia fue un hito importante en la historia de la humanidad. No solo permitió a los babilonios registrar su historia y transmitirla a las generaciones futuras, sino que también sentó las bases para el desarrollo de la escritura en otras civilizaciones. La antigua Babilonia fue una sociedad destacamento en muchos aspectos y su legado sigue vivo en la actualidad a través de su influencia en la escritura, las matemáticas y otras áreas del conocimiento.





