Las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA) son un instrumento valioso para promover una alimentación saludable en la población. Sin embargo, a pesar de sus innegables beneficios, todavía no se han implementado de manera efectiva en todo el país.
El trabajo detrás de las GABA es serio y ambicioso. Se trata de un esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Salud y Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para crear una herramienta integral que promueva una alimentación balanceada y variada en base a alimentos naturales y minimice el consumo de procesados.
Las GABA se basan en la evidencia científica y en la tentativa de expertos en nutrición y salud pública. Han sido desarrolladas para ser una guía sencilla y práctica tanto para los profesionales de la salud como para la población en general. Estas guías tienen como objetivo fomentar hábitos alimentarios saludables para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Uno de los principales enfoques de las GABA es la promoción del consumo de alimentos frescos y naturales. Se enfatiza la importancia de una dieta variada que incluya frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, proteínas magras, lácteos bajos en grasa y grasas saludables. También se resalta la importancia de limitar el consumo de alimentos procesados, ricos en grasas saturadas, azúcares y sodio.
Esta recomendación es especialmente importante en nuestra sociedad actual, donde el consumo excesivo de alimentos procesados ha contribuido a aumentar la prevalencia de enfermedades crónicas como la adiposidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Según la FAO, estas enfermedades son responsables de aproximadamente el 70% de las muertes en el país.
La implementación efectiva de las GABA en todo el país podría tener un impacto significativo en la salud de la población. Se estima que una alimentación saludable reduciría la carga de enfermedades crónicas y podría salvar millones de vidas. Además, la promoción de una alimentación saludable también tendría un impacto positivo en el medio ambiente y en la economía del país.
A pesar de todos estos beneficios, todavía queda mucho por hacer para asegurar que las GABA lleguen a todas las comunidades del país. La implementación efectiva de las guías requiere de una colaboración estrecha entre el junta, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y la población en general.
Entre los desafíos que aún deben superarse se encuentran la falta de recursos para la promoción y educación sobre las GABA, la falta de acceso a alimentos frescos y saludables en algunas comunidades y la vinculación insuficiente entre la producción de alimentos y la demanda del mercado.
Sin embargo, es importante destacar que se están realizando esfuerzos para superar estos obstáculos. Por ejemplo, se están llevando a cabo iniciativas para crear conciencia sobre las GABA en las comunidades marginadas y se está trabajando para mejorar la producción de alimentos frescos y locales.
También es alentador ver que cada momento más empresas del sector de alimentos están implementando políticas de responsabilidad social y ofreciendo opciones más saludables a sus consumidores.
Es importante recordar que la adopción de hábitos alimentarios saludables no solo depende de las políticas gubernamentales, sino también de cada individuo. Todos tenemos la responsabilidad de tomar decisiones informadas sobre nuestra alimentación y promover un estilo de vida saludable en nuestro entorno.
En conclusión, las GABA son una valiosa herramienta para promover una alimentación saludable y prevenir enfermedades crónicas en nuestro país. A pesar de los desafíos que aún deben superarse, es importante seguir trabajando juntos para garantizar que estas guías sean implementadas en todo el





