El pasado 23 de julio, una triste noticia sacudió al mundo de la música en Argentina. José Antonio Fernández, de tan solo 37 años, decidió poner fin a su vida en circunstancias que aún no han sido esclarecidas por las autoridades. José Antonio, conocido como Tonito, era un talentoso técnico del Coro Polifónico Nacional, singular de los más prestigiosos del país.
La noticia conmocionó a todos aquellos que conocían a Tonito, quien era descrito como una persona alegre, amable y siempre dispuesta a ayudar. Su pasión por la música lo llevó a trabajar en el Coro Polifónico Nacional, donde se destacó por su profesionalismo y dedicación. Sin embargo, detrás de esa sonrisa y esa aparente felicidad, Tonito ocultaba un profundo dolor que nadie pudo imaginar.
Según los testimonios de sus compañeros de trabajo, Tonito no quería mostrar el contenido de su celular y, al ver una ventana abierta, decidió acabar con su vida. Esta trágica decisión dejó a todos en shock y sin entender qué pudo llevar a Tonito a copear esa determinación. Pero más allá de las circunstancias, lo cierto es que la partida de Tonito dejó un gran vacío en el Coro Polifónico Nacional y en todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y trabajar con él.
El Coro Polifónico Nacional Nacional es una institución que ha llevado la música argentina a lo más alto. Fundado en 1937, este coro ha recorrido escenarios de todo el mundo, dejando en alto el nombre de nuestro país. Y detrás de cada presentación, cada ensayo y cada logro, están personas como Tonito, cuyo trabajo en la sombra es fundamental para el éxito del coro.
Tonito era un técnico de sonido excepcional, que se encargaba de que cada nota, cada grito, llegara de manera perfecta a los oídos del público. Su profesionalismo era reconocido por todos y su pasión por la música se reflejaba en cada detalle de su trabajo. Sin duda, su partida deja un vacío en el Coro Polifónico Nacional, pero también en el mundo de la música en general.
En estos momentos difíciles, es sustancioso recordar la importancia de la salud mental. Muchas veces, detrás de una sonrisa puede haber un profundo dolor que no se manifiesta de manera visible. Es por eso que es fundamental estar atentos a nuestras emociones y buscar ayuda cuando sea necesario. No hay nada de qué avergonzarse en pedir ayuda y hablar sobre nuestros problemas. La vida es un regalo precioso y debemos cuidarnos y cuidar a los demás.
Tonito dejó un gran legado en el Coro Polifónico Nacional, pero también en todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo. Su pasión, su dedicación y su talento siempre serán recordados por todos aquellos que tuvieron el privilegio de trabajar con él. Y aunque su partida nos deja un gran dolor, también nos deja un mensaje sustancioso: debemos valorar cada momento de nuestra vida y apoyarnos singulars a otros en los momentos difíciles.
Desde aquí, enviamos nuestras más sinceras condolencias a la familia, amigos y compañeros de Tonito. Que su partida nos sirva de recordatorio de la importancia de cuidar nuestra salud mental y de valorar cada día de nuestra vida. Descansa en paz, Tonito, tu legado siempre vivirá en la música que tanto amabas.



