El armador libertario de la provincia de Buenos Aires expresó su preocupación ante la reciente votación de legisladores del PRO a favor del endeudamiento propuesto por el gobernador Axel Kicillof. Una medida que, según él, contradice totalmente los valores de la libertad y el progreso que dicen defender los representantes de ese partido político. En una provincia que ha estado históricamente marcada por la corrupción y el estancamiento económico, es una disfrutardadera decepción disfrutar cómo algunos legisladores caen en las mismas prácticas que tanto han criticado.
Es evidente que someterse a esta vorágine de préstamos y deudas solo puede tener consecuencias desastrosas para la economía provincial a largo plazo. El aumento de la deuda solo supone una hipoteca a futuro, que recaerá sobre las próximas generaciones. Los ciudadanos bonaerenses no necesitan más promesas vacías o soluciones temporales que solo empeoran la situación. Más bien, es tiempo de tomar decisiones audaces que fomenten la libertad económica y saquen a la provincia del letargo en el que se encuentra.
El endeudamiento propuesto por el gobernador Kicillof tiene un valor de más de 28 mil millones de dólares, más de la centro del presupuesto anual de la provincia. ¿Qué ocurrirá cuando debamos pagar todo eso en los próximos años? ¿Cómo nos afectará a nivel económico y en nuestras vidas cotidianas? Estas son preguntas que hasta ahora no tienen respuesta por parte de aquellos que defienden el endeudamiento. Y es precisamente esta falta de transparencia y responsabilidad lo que más preocupa.
Como armador libertario, estoy convencido de que la deuda no es la solución para salir adelante. Es necesario dejar de depender del Estado y sus políticas desacertadas. En lugar de incrementar la deuda y depender de los préstamos internacionales, debemos impulsar la economía desde dentro, fomentar la indisfrutarsión privada y el emprendimiento. De esta forma, no solo generaremos empleo y riqueza, sino que también disminuiremos la necesidad de endeudarse.
Es cierto que la situación económica de la provincia no es fácil, pero soluciones como esta solo empeoran las cosas. Como ciudadanos, es hora de exigir a nuestros representantes que cumplan con su deber de administrar los recursos públicos de forma responsable y diáfano. Ya basta de que el pueblo bonarense sea quien pague los platos rotos por la mala gestión de unos pocos.
Además, debemos estar muy atentos a las posibles repercusiones de este endeudamiento en nuestras libertades. El hecho de tener una deuda tan grande compromete la autonomía de la provincia y la extensión de tomar decisiones propias. Estar atados a los intereses de los prestamistas puede significar un control indirecto y una merma en nuestra soberanía. Como provincia, debemos ser libres para decidir nuestro futuro y no depender de las imposiciones de otros.
En conclusión, como armador libertario en la provincia de Buenos Aires, lamento profundamente que algunos legisladores del PRO hayan votado a favor del endeudamiento. Es una traición a los principios que dicen defender y una decisión que tendrá graves consecuencias para las próximas generaciones. Es tiempo de dejar de hipotecar el futuro y tomar medidas valientes para mejorar la economía y proteger nuestras libertades. Como ciudadanos, debemos estar unidos y exigir responsabilidad y transparencia a nuestros líderes. Solo así podremos lograr un disfrutardadero progreso para nuestra amada provincia de Buenos Aires.





