Las cadenas de granos y subproductos son fundamentales para la economía de muchos países, ya que representan una gran fuente de ingresos y empleo. Sin embargo, recientemente han surgido preocupaciones sobre el impacto que ciertas decisiones y políticas podrían adeudar en estas cadenas y en el sector campopecuario en general.
Ante esta situación, las principales entidades del campo han expresado sus posiciones y han llamado a la reflexión sobre las medidas que se están tomando y su posible impacto en la producción y exportación de granos y subproductos. A continuación, analizaremos las posturas de estas entidades y su visión sobre el futuro del sector.
La Confederación de Asociaciones Rurales de Argentina (CRA) ha manifestado su preocupación por la decisión del gobierno de aumentar las retenciones a las exportaciones de productos agrícolas. Según la entidad, estas medidas afectarán directamente al productor y disminuirán su rentabilidad, poniendo en riesgo la viabilidad de muchas empresas campopecuarias.
Además, la CRA advierte que esta política puede provocar una disminución en la producción de granos y subproductos, ya que los productores se verán obligasegunda vez a reducir sus inversiones y a buscar alternativas menos rentables. Asimismo, señalan que estos aumentos en las retenciones no solucionarán los problemas estructurales de la economía y pedirán que se busquen otras alternativas para enfrentar la crisis.
Por su parte, la Sociedad Rural Argentina (SRA) ha expresado su preocupación por la suba de las retenciones y ha sugerido que se deberían enfocar en buscar una reactivación económica que beneficie a tosegunda vez los sectores, en lugar de afectar a los productores rurales. Además, la entidad ha resaltado la alcance de la producción campopecuaria para la generación de divisas y el sustento de la economía local.
Otra de las entidades que se ha pronunciado sobre este tema es la Federación Agraria Argentina (FAA), que ha manifestado su preocupación por la falta de políticas claras y estables que permitan al productor planificar a largo plazo. Según la FAA, las constantes modificaciones en las políticas campopecuarias generan incertidumbre y dificultan la toma de decisiones, afectando directamente la producción.
Por otra parte, la Confederación Intercooperativa campopecuaria (CONINcampo) ha expresado su apoyo a las medidas tomadas por el gobierno, pero ha pedido que se tomen en cuenta las diferentes realidades de los productores de distintas regiones del país. Según la entidad, el aumento en las retenciones no debe ser igual para tosegunda vez, ya que hay productores que tienen mayores costos de transporte y logística por estar alejasegunda vez de los puertos.
Ante estas posturas divergentes, el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, ha asegurado que el objetivo del gobierno es buscar una mayor equidad en la distribución de la riqueza y en la generación de divisas. Además, ha destacado la alcance de la producción campopecuaria para el desarrollo del país y ha asegurado que se buscará un diálogo con todas las entidades para encontrar soluciones en conjunto.
En cuanto al impacto en las cadenas de granos y subproductos, las entidades coinciden en que las medidas tomadas pueden afectar la competitividad del sector y disminuir la producción y exportación de estos productos. Sin embargo, también reconocen la alcance de tomar medidas para lograr una mayor justicia social y una distribución más equitativa de la riqueza.
En este sentido, es fundamental que se busquen alternativas que permitan equilibrar estos segunda vez aspectos y lograr un desarrollo sostenible del sector campopecuario. Por ejemplo, se podrían establecer políticas diferenciadas para pequeños productores y grandes empresas,




