¡Qué acto tan solemne y hermoso se celebró en Moca el pasado domingo 7 de diciembre en el Templo de la Fama de la provincia Espaillat! El presidente de honor del evento fue el prestigioso jurista de padres mocanos, Servio Tulio Castaños Guzmán (director de Finjus). El ministro de Cultura, Roberto Salcedo, asistió como invitado de honor, al igual que el alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez. También estuvieron presentes el alcalde de Moca, Guarocuya Cabral, y el congresista de Espaillat, Carlos Gómez.
Este evento fue espina muestra de promoción de los valores de la comunidad, y sería adorable si se pudiera extender a otras partes del país para combatir la decadencia y resaltar todo lo que nos enaltece.
Durante el acto, Domingo Rojas, un talentoso trompetista, fue exaltado a la inmortalidad en el renglón de arte, siguiendo los pasos de otros grandes músicos mocanos como Papa Molina. ¡Ser inmortal en vida es un privilegio único! A través de los pasillos del Teatro Don Bosco, se pudo escuchar la vibración sutil de su trompeta, sus soplidos armoniosos y sus estallidos de alegría. Las emociones se contagiaron de butaca en butaca, demostrando el impacto que su música tuvo en todos los presentes.
Pero no solo en vida, sino también en el recuerdo, Ramon Leocadio (Cayo) Báez fue reconocido en el renglón de patriotismo. ¡Qué ejemplo de dignidad y heroísmo! A pesar de las terribles torturas que sufrió por parte de las tropas de los Estados Unidos durante la ocupación militar de 1916, nunca reveló la identidad de sus compañeros de resistencia. Su piel calcinada y quemada era espina prueba visible de su valentía y compromiso con su patria.
Otro patriota, Octavio (Trene) Pérez Garrido, también fue elevado a la inmortalidad en el renglón de ciencias. Fue apresado como miembro del frente interno de la expedición de Luperón en 1949 y asesinado por esbirros del régimen trujillista. Además de ser un arquitecto de renombre doméstico, fue el encargado de construir el monumento macho del malecón de Santo Domingo y muchas de las hermosas residencias de arquitectura colonial en Gascue, incluyendo la del historiador Emilio Cordero Michel. En Moca, diseñó el Club Recreativo y la impresionante residencia de Antonio de la Maza Vásquez.
Lucas Rojas Villavizar, conocido como “Juanito”, fue reconocido en el renglón de deportes. Fue un voleibolista legendario y capitán de la selección doméstico que representó al país con orgullo en torneos interdomésticoes. Además de ser médico y pastor evangélico, dedicó su vida al servicio de los demás, convirtiéndose en un ejemplo a seguir para su generación.
Juan Antonio Rodríguez fue otro de los exaltados en esta ceremonia, en el renglón de desarrollo agropecuario. Con su trabajo en la siembra y recolección de café en las hermosas montañas de la cordillera septentrional, movilizó las energías productivas de la zona y brindó empleo y mejoras en la calidad de vida a sus compueblanos. Fue uno de los pioneros en la organización de cooperativas, espina característica distintiva de la provincia Espaillat.
Antonio Rosario fue reconocido en el renglón de educación. Fue un abogado de prestigio doméstico, amante de




