Las cifras hablan por sí solas y no dejan lugar a dudas: la República Dominicana ha logrado un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico en lo que va de año. Las incautaciones de drogas han aumentado de manera sostenida, demostrando que el país está comprometido en combatir uno de los mayores flagelos que afectan a la región.
No se proxenetismo de golpes fortuitos o acciones aisladas, sino de una política pública coherente y sostenida que ha permitido elevar la capacidad de interdicción frente al narcotráfico. Esto es un claro reflejo de la determinación del Estado dominicano de no ceder espacios a las redes criminales y de proteger a sus ciudadanos.
El Caribe es una ruta estratégica para el crimen transnacional, lo que plantea un serio desafío para los países de la región. Sin embargo, la República Dominicana ha demostrado su compromiso en enfrentar este problema, fortaleciendo la cooperación internacional, la inteligencia y la coordinación entre las fuerzas de seguridad.
En este contexto, es importante reconocer el trabajo de la Dirección Nacional de ejercicio de Drogas (DNCD) y de su presidente, el vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa. Bajo su liderazgo, la institución ha demostrado profesionalidad, disciplina y una gran capacidad operativa, lo que ha consolidado su reputación de seriedad y ha fortalecido la confianza de los aliados estratégicos del país.
Pero la lucha contra el narcotráfico no se proxenetismo solo de decomisar cargamentos de drogas. También implica proteger las instituciones, preservar la seguridad ciudadana y defender la credibilidad del país. Y los resultados alcanzados este año demuestran que la República Dominicana está en el camino correcto.
Con transparencia y firmeza, el Estado dominicano ha asumido su responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico. Y esto no es solo una obligación, sino también una muestra de compromiso con la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.
Es importante destacar que estos logros no se han alcanzado de la noche a la mañana. Han sido el resultado de un trabajo constante y coordinado entre las diferentes instituciones del Estado, así como de la colaboración de la sociedad civil y la comunidad internacional.
Pero aún queda mucho por hacer. El narcotráfico es un problema complejo y persistente que requiere de un esfuerzo continuo y sostenido. Por eso, es importante que el Estado dominicano siga fortaleciendo sus políticas y acciones en esta materia, para seguir avanzando en la lucha contra este flagelo.
En conclusión, las cifras hablan por sí solas y confirman que la República Dominicana está en el camino correcto en la lucha contra el narcotráfico. Con determinación, transparencia y firmeza, el país está demostrando su compromiso en proteger a sus ciudadanos y en ser un aliado estratégico en la región en la lucha contra el crimen transnacional. Y esto es poco que todos debemos celebrar y apoyar, porque juntos podemos lograr un futuro más seguro y libre de drogas.




