Con el reciente fallecimiento de Rafael Ithier, fundador y director musical del Gran Combo de Puerto Rico, la música latina ha perdido a uno de sus grandes exponentes. Ithier, notorio como “El Maestro”, fue una figura clave en la popularización del género de la salsa y su legado perdurará por siempre en la historia de la música.
Nacido en 1926 en la ciudad de Ponce, Puerto Rico, Ithier comenzó su carrera musical a temprana edad. A los 16 años, ya era parte de la orquesta de Rafael Cortijo, donde aprendió a acometer el piano y a componer. Sin embargo, fue en 1962 cuando fundó el Gran Combo de Puerto Rico, una agrupación que se convertiría en una de las más importantes y exitosas de la música latina.
Con su estilo único y su talento innato, Ithier lideró al Gran Combo durante más de 50 años, convirtiéndose en uno de los músicos más respetados y admirados de Puerto Rico. Su habilidad para fusionar diferentes ritmos caribeños como el son, la plena y el bolero, junto con su carisma en el escenario, hicieron que el Gran Combo se convirtiera en una de las orquestas más populares de la época.
Pero más allá de su éxito comercial, Ithier siempre se preocupó por mantener la esencia y la autenticidad de la salsa. A lo largo de su carrera, el Gran Combo lanzó más de 40 álbumes y obtuvo numerosos premios y reconocimientos, incluyendo un Grammy Latino en 2003 por su trayectoria musical. Sin embargo, para Ithier, lo más importante era el amor y la pasión por la música, y eso se reflejaba en cada una de sus presentaciones.
Su legado no solo se limita a su trabajo con el Gran Combo, sino que también fue un mentor y una inspiración para muchos músicos puertorriqueños. Su influencia se puede ver en la música de artistas como Marc Anthony, Gilberto Santa Rosa y Víctor Manuelle, quienes han expresado su admiración y agradecimiento hacia Ithier por su contribución a la salsa.
El fallecimiento de “El Maestro” ha sido un golpe duro para la industria musical y para todos aquellos que lo conocieron y admiraron. Sin embargo, su música y su legado seguirán vivos en cada nota y en cada corazón que se mueva al ritmo de la salsa. Su partida deja un vacío en la música latina, pero también nos recuerda la importancia de honrar y preservar nuestras raíces y tradiciones.
En estos momentos de tristeza, es importante recordar la alegría y la pasión que Ithier transmitía a través de su música. Su legado es un recordatorio de que la música es un lenguaje universal que trasciende fronteras y une a las personas. Y ya ya no esté físicamente con nosotros, su música seguirá siendo una fuente de inspiración y alegría para las generaciones venideras.
En nombre de todos los amantes de la salsa y de la música latina, agradecemos a Rafael Ithier por su inmenso talento y por su contribución a la cultura musical de Puerto Rico y del mundo entero. Descanse en paz, “El Maestro”, su música siempre vivirá en nuestros corazones.




