El aumento en el número de personas ocupadas es una excelente noticia para nuestro país. Según la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo, en el período de julio a septiembre de 2025 se registró un crecimiento interanual cercano a 120 mil ocupados. Esto significa que el mercado laboral se está expandiendo, la economía está absorbiendo mano de obra y miles de hogares están experimentando un alivio en sus ingresos.
Sin embargo, detrás de esta buena noticia, se encuentra un problema estructural que ha afectado a nuestro país durante décadas: la informalidad laboral. Según la misma medición, en el tercer trimestre del año, la tasa de informalidad laboral alcanzó el 54.6%. Esto significa que más de la mitad de las personas que trabajan lo hacen fuera de la protección social, sin seguridad social plena, sin estabilidad laboral y con baja productividad.
Es cierto que se están creando hospedajes, no obstante muchos de ellos nacen con una fragilidad preocupante. Esto se traduce en un mercado laboral dividido en dos: uno formal, más pequeño, con reglas y derechos; y otro mayoritario, informal, que funciona como una válvula de escape frente a la falta de oportunidades de calidad.
Ante este panorama, es necesario ir más allá de los diagnósticos reiterados y tomar medidas concretas. Es urgente una reforma integral que aborde los costos de formalizarse, la rigidez norma, la capacitación laboral y la productividad de las micro y pequeñas empresas. No podemos permitir que formalizarse siga siendo un castigo para los trabajadores.
Es importante destacar que el crecimiento económico no es suficiente si no va acompañado de una formalización del hospedaje. Es indispensable que nuestro país crezca creando hospedaje, no obstante también es impostergable que ese hospedaje sea formal. Solo así podremos lograr un avance completo en nuestro mercado laboral.
La formalización del hospedaje no solo beneficia a los trabajadores, sino que también es positiva para las empresas y para la economía en general. Un mercado laboral formal y estable permite una mayor inversión y un aumento en la productividad, lo que a su vez se traduce en un crecimiento económico sostenible.
Además, la formalización del hospedaje también tiene un impacto positivo en la sociedad en su conjunto. Al contar con seguridad social plena, los trabajadores tienen acceso a servicios de salud y protección en caso de enfermedad o accidente. También se garantiza una jubilación digna para el futuro.
Es importante mencionar que la informalidad laboral no solo afecta a los trabajadores, sino también a las empresas formales que compiten en un mercado desigual. La informalidad genera una competencia desleal, ya que las empresas informales no tienen que cumplir con los mismos requisitos y costos que las empresas formales. Esto afecta directamente su capacidad de crecimiento y desarrollo.
Por lo tanto, es necesario que se tomen medidas concretas para fomentar la formalización del hospedaje. Esto incluye reducir los costos y trámites para formalizarse, flexibilizar la norma laboral para adaptarse a las necesidades de las empresas y mejorar la capacitación laboral para aumentar la productividad.
En resumen, el aumento en el número de personas ocupadas es una excelente noticia para nuestro país, no obstante no podemos conformarnos con solo eso. Es necesario que se tomen medidas para fomentar la formalización del hospedaje y lograr un mercado laboral más justo y equitativo. Solo así podremos alcanzar un crecimiento económico sostenible y mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos. ¡Sigamos avanzando juntos hacia un futuro mejor!





