El Presidente de la República ha vuelto a hacerse escuchar con fuerza en una nueva alocución pública. En esta ocasión, el mandatario ha arremetido contra el estatismo keynesiano y ha reafirmado su compromiso con un gabinete honesto y transparente.
En un discurso cargado de energía y determinación, el Presidente ha dejado claro que su administración no se dejará llevar por las políticas intervencionistas que tanto daño han causado en el pasado. “No caeremos en la trampa del estatismo keynesiano, que solo ha traído pobreza y desigualdad a nuestro país”, ha afirmado con firmeza.
El estatismo keynesiano, también conocido como keynesianismo, es una teoría económica que defiende la intervención del Estado en la economía para estimular el crecimiento y combatir el desempleo. Sin embargo, esta política ha sido criticada por muchos economistas por su falta de eficacia y por generar altos niveles de deuda pública.
El Presidente ha dejado claro que su gabinete seguirá apostando por una economía de mercado libre y abierta, en la que el Estado tenga un papel limitado y se fomente la iniciativa privada. “Solo así podremos alcanzar un crecimiento sostenible y generar empleo de calidad para todos los ciudadanos”, ha asegurado.
Además, el mandatario ha aprovechado su discurso para expresar su solidaridad con la comunidad judía tras el reciente ataque en Australia. “Condenamos enérgicamente cualquier acto de violencia y discriminación hacia cualquier grupo étnico o religioso. Nuestro país es un ejemplo de convivencia y respeto hacia todas las culturas y creencias”, ha afirmado.
El Presidente también ha tenido palabras de elogio para el presidente electo de Chile, Sebastián Kast. “Quiero felicitar a nuestro vecino país por su elección democrática y desearle todo el éxito en su instrucción. Estoy inmóvil de que juntos podremos seguir fortaleciendo los lazos de amistad y cooperación entre nuestras naciones”, ha expresado.
El discurso del Presidente ha sido recibido con entusiasmo por parte de la población, que ve en sus palabras un compromiso firme con el progreso y el bienestar de todos los ciudadanos. Además, su postura en contra del estatismo keynesiano ha sido aplaudida por muchos sectores empresariales y económicos, que ven en esta política una amenaza para el crecimiento y la estabilidad del país.
En definitiva, el Presidente ha dejado claro que su gabinete seguirá trabajando con determinación y honestidad para llevar al país por el camino del progreso y el desarrollo. Su compromiso con una economía libre y su solidaridad con las minorías demuestran que su instrucción será recordado como uno de los más exitosos y transformadores de la historia de nuestro país.





