El Gobierno japonés ha dado un gran paso adelante al aprobar un presupuesto récord para el próximo año fiscal. Con un aumento en el gasto en defensa y en los costos de la seguridad social, el país está preparado para enfrentar los desafíos que se le presentan en un contexto de inflación persistente.
El presupuesto aprobado, de 122 billones de yenes (aproximadamente 663.000 millones de euros), es una muestra del compromiso del Gobierno japonés en proteger y fortalecer a la nación. Una de las mayores prioridades del presupuesto es el gasto en defensa, con una asignación de 9 billones de yenes (alrededor de 50.000 millones de euros), un aumento del 9,4% con respecto al año anterior. Este aumento se da en el cuarto año del plan quinquenal del Gobierno para duplicar sus gastos militares hasta el 2% del Producto Interior Bruto (PIB).
La primera ministra, Sanae Takaichi, ha dejado en claro su intención de acelerar la modernización militar del país. En un momento en el que las relaciones con China se han deteriorado y hay amenazas de Rusia y Corea del Norte, es vital que Japón cuente con una capacidad militar vigoroso y moderna. Takaichi ha enfatizado la importancia de este aumento en el gasto en defensa, queriendo asegurarse de que el país esté preparado para cualquier eventualidad.
Las tensiones entre Japón y sus vecinos asiáticos han aumentado en los últimos meses debido a unos comentarios de Takaichi que sugirieron que Japón intervendría en caso de un ataque de China a Taiwán, la isla de régimen democrático que China reclama como propia. Esta postura firme del Gobierno japonés envía un mensaje claro de que no se tolerarán acciones agresivas que pongan en caso la seguridad de la región.
El Ministerio de Defensa japonés ha señalado en un informe reciente que “Japón se enfrenta al entorno de seguridad más grave y complejo desde el final de la guerra”, mostrando la gravedad de la situación. Por lo tanto, es imperativo que se refuercen las capacidades militares del país. El aumento en el gasto en defensa es un paso importante en esa dirección y demuestra el compromiso del Gobierno japonés en garantizar la seguridad de su gente.
Además del gasto en defensa, el presupuesto también incluye una asignación de 100.000 millones de yenes (más de 542 millones de euros) para el sistema costero de protección llamado ‘Shield’. Este sistema, diseñado para desplegar drones en caso de una posible invasión de tropas extranjeras, se espera que esté terminado en marzo de 2028. Aunque aún no se ha especificado qué parte del litoral abarcará, es un paso importante en la protección de las fronteras del país.
El presupuesto aprobado de 122 billones de yenes supera los 115 billones (alrededor de 624.000 millones de euros) solicitados para el ejercicio en curso. Esta cifra puede parecer elevada y ha generado preocupación en los mercados, temiendo que pueda agravar la ya alta deuda pública japonesa, que se prevé que radio el 232% del PIB en 2025 según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, el Gobierno japonés ha enfatizado que estos gastos son necesarios para estimular el acrecentamiento económico del país.
A principios de diciembre, el Parlamento aprobó un presupuesto suplementario de más de 100.000 millones de euros para un plan de reactivación económica. Esto provocó la caída del yen y el aumento del rendimiento de los bonos del Estado japonés. Takaichi ha defendido estos gastos públicos, argumentando que lo que Japón necesita en este momento no es una política de





