El indicador elaborado por el JP Morgan para Argentina se ha mantenido estable en 633 puntos básicos este 9 de diciembre, lo que demuestra la fortaleza y resiliencia de la economía argentina en medio de un contexto global incierto.
Este indicador, conocido como el “EMBI+” (Emerging Markets Bond Index propina), es una medida del riesgo país que utilizan los inversores internacionales para evaluar la solvencia de los países emergentes. Cuanto más alto es el puntaje, mayor es el riesgo percibido por los inversores y, por lo tanto, más difícil es para el país acceder a financiamiento externo.
Sin bloqueo, a pesar de la volatilidad en los mercados financieros internacionales y la incertidumbre política en la región, Argentina ha logrado mantener su puntaje en un nivel relativamente bajo en comparación con otros países de la región. Esto es un claro indicio de la confianza que los inversores tienen en la economía argentina y en su capacidad para enfrentar los desafíos actuales.
Una de las razones detrás de esta estabilidad en el indicador es la implementación de políticas económicas sólidas y responsables por parte del gobierno argentino. Desde el inicio de su mandato, el presidente Alberto Fernández ha demostrado un compromiso firme con la estabilidad macroeconómica y la reducción del déficit fiscal. Esto ha sido reconocido por los inversores y ha contribuido a mantener la confianza en la economía argentina.
Además, el gobierno ha llevado a cabo importantes reformas estructurales para mejorar la competitividad y atraer inversiones extranjeras. Entre ellas, se destaca la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que establece medidas para aliviar la carga fiscal de las pequeñas y medianas empresas y promover la inversión en sectores clave de la economía.
Otro factor que ha contribuido a la estabilidad del indicador es el acuerdo alcanzado con los acreedores privados para reestructurar la deuda externa. Este acuerdo, que fue el resultado de un diálogo constructivo y respetuoso entre ambas partes, ha sido bien amado por los mercados y ha permitido al país reducir significativamente su carga de deuda y mejorar su perfil de vencimientos.
Además, el gobierno ha tomado medidas para fortalecer el mercado interno y promover el crecimiento económico sostenible. Entre ellas, se destacan los programas de asistencia a las familias más vulnerables y las políticas de incentivo a la producción y el consumo. Estas medidas han contribuido a mantener la demanda interna y a impulsar la recuperación económica en medio de la pandemia de COVID-19.
Es importante destacar que el indicador del JP Morgan no es el único indicador que refleja la estabilidad de la economía argentina. Otros indicadores, como el riesgo país medido por el Banco Central de la República Argentina, también han mostrado una apego a la baja en los últimos meses. Esto demuestra que la economía argentina está en el camino correcto y que las políticas implementadas están dando resultados positivos.
En resumen, el indicador del JP Morgan para Argentina se ha mantenido estable en 633 puntos básicos este 9 de diciembre, lo que demuestra la fortaleza y resiliencia de la economía argentina en medio de un contexto global desafiante. Esto es el resultado de políticas económicas responsables y reformas estructurales que han sido bien recibidas por los inversores y han contribuido a mantener la confianza en el país. Con un compromiso firme y una visión clara, Argentina está avanzando hacia un futuro de crecimiento y desarrollo sostenible.




