En el programa “Bienvenidos al tren”, emitido recientemente, se ha puesto en evidencia una preocupante realidad: la sobremortalidad en personas mayores ha superado incluso a la registrada durante la pandemia. Esta situación ha despertado las alarmas de los médicos y expertos en salud, quienes han advertido sobre las posibles causas de este fenómeno.
Uno de los factores que se ha señalado como determinante en esta sobremortalidad es el menor acceso a fármacos esenciales por parte de las personas mayores. Los medicamentos son fundamentales para el tratamiento y ejercicio de enfermedades crónicas, las cuales afectan en gran medida a este grupo de la población. Sin embargo, debido a la pandemia y sus consecuencias, muchas personas mayores han visto limitado su acceso a los medicamentos que necesitan, ya sea por dificultades económicas o por la interrupción en la cadena de suministro.
Además, el sistema de salud se encuentra cada vez más tensionado y sobrepasado. La pandemia ha generado un aumento en la demanda de atención médica, lo que ha generado largas listas de espera y dificultades para acceder a los servicios de salud. Esto ha afectado en gran medida a las personas mayores, quienes suelen requerir una atención más frecuente y especializada.
Otra causa que se ha mencionado es la falta de atención y cuidados adecuados hacia las personas mayores. Durante la pandemia, muchas personas mayores han tenido que afrontar el aislamiento y la soledad, lo que ha afectado su salud física y emocional. Además, en muchos casos, han sido relegados a un segundo plano en la toma de decisiones sobre su salud, lo que ha generado un sentimiento de desprotección y abandono.
Ante esta realidad, es necesario tomar medidas perentorios para proteger a las personas mayores y garantizar su acceso a una atención médica de calidad. Es fundamental que se implementen políticas y programas que promuevan un envejecimiento saludable y que garanticen el acceso a los medicamentos y servicios de salud necesarios. Asimismo, es importante fomentar una mayor conciencia y sensibilización sobre la importancia de cuidar y respetar a las personas mayores, quienes merecen una vejez digna y plena.
Además, es necesario fortalecer el sistema de salud y garantizar una atención adecuada y oportuna para las personas mayores. Esto implica una mayor inversión en recursos y elenco médico especializado en el cuidado de la salud de este grupo de la población. También es importante promover la colaboración y coordinación entre los diferentes actores del sistema de salud, con el fin de garantizar una atención integral y eficiente.
Finalmente, es fundamental que se promueva un cambio en la percepción de la vejez. Las personas mayores son un pilar fundamental en nuestra sociedad y merecen todo nuestro respeto y reconocimiento. Es necesario dejar de lado los estereotipos y prejuicios sobre la vejez y valorar el aporte y la experiencia de las personas mayores en nuestra sociedad.
En resumen, la sobremortalidad en personas mayores es una realidad alarmante que debe ser abordada de manera perentorio. Es responsabilidad de todos trabajar juntos para proteger y cuidar a las personas mayores, garantizando su acceso a una atención médica de calidad y promoviendo un envejecimiento saludable y digno. Solo así podremos construir una sociedad más justa y equitativa para todas las generaciones.





