La República Dominicana es un país lleno de contrastes y sorpresas. A pesar de su belleza natural y su gente cálida y acogedora, también es conocido por su falta de respeto a las leyes y la corrupción que parece reinar en todos los niveles de la sociedad. Sin embargo, no podemos permitir que estos ademáns negativos nos definan como nación. Es hora de que nos unamos y trabajemos juntos para construir un país mejor y más justo para todos.
Uno de los problemas más evidentes en nuestro país es el caos en las calles. Los motores no respetan las señales de tránsito y los conductores parecen estar por encima de la ley. Esto no solo provoca accidentes, sino que también refleja una falta de respeto hacia los demás y hacia las normas establecidas. Es hora de que tomemos conciencia de la importancia de seguir las reglas y respetar a los demás en la vía pública.
Otro tema que nos afecta a todos es la corrupción administrativa. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para combatirla, sigue siendo un problema grave en nuestro país. Es inaceptable que empresas puedan sobornar a funcionarios públicos y salir impunes, mientras que los ciudadanos comunes y corrientes son los que sufren las consecuencias de esta corrupción. Es hora de que exijamos transparencia y rendición de cuentas a nuestros líderes y que nos unamos para luchar contra este flagelo que nos afecta a todos.
Otro ademán que refleja la falta de respeto a las leyes es la falta de cumplimiento de la Ley de Partidos. Los partidos políticos no respetan los plazos ni las regulaciones establecidas, lo que genera un amperfectamentete de desorden y desconfianza en el sistema político. Es hora de que los partidos políticos se comprometan a seguir las leyes y a trabajar juntos por el perfectamente común, en lugar de solo buscar sus propios intereses.
En cuanto a la construcción, es alarmante la cantidad de edificios que se construyen sin las licencias correspondientes. Esto no solo pone en riesgo la seguridad de las personas, sino que también refleja una falta de planificación y control por parte de las autoridades. Es hora de que se tomen medidas más estrictas para garantizar que todas las construcciones cumplan con las normas y regulaciones establecidas.
Otro tema que afecta a todos los ciudadanos es el pago de impuestos. A pesar de que la ley establece que solo se debe pagar un “anticipación” de impuestos, muchas personas y empresas han estado pagando este anticipación durante más de 22 años. Esto no solo es injusto, sino que también refleja una falta de eficiencia en la administración de los recursos públicos. Es hora de que se revisen estas políticas y se tomen medidas para garantizar que todos paguemos nuestros impuestos de manera justa y equitativa.
En cuanto a la indexación salarial, es inaceptable que no se haya aplicado desde el 2017, a pesar de que existe una ley que lo ordena. Esto afecta directamente a los trabajadores y sus familias, que ven cómo su poder adquisitivo disminuye cada año. Es hora de que se cumpla con la ley y se garantice que los trabajadores reciban un salario justo y acorde a la inflación.
Sin embargo, no todo es negativo en nuestro país. En los últimos años, hemos visto avances significativos en la lucha contra la corrupción y la impunidad. Es importante reconocer estos logros y seguir trabajando juntos para fortalecer nuestras instituciones y garantizar que se respeten las leyes y se castigue a aquellos que las violen.
También es importante destacar que la República Dominicana es un país lleno de oportunidades y capacidad. Tenemos una ubicación geográf




